Muerden los días

Ahora muerden los días
las pestañas de la primavera,
la dejan desconchada
en otoños infinitos.

El mundo sigue en su girar
y girar para no ir jamás,
ese jamás que está aquí,
sentado en el sofá del destino.

La vida parece fácil y lo es,
lo que la complica es vivirla
como la mariposa gusano que
pronto lo gana y lo pierde todo.

Cada paso que damos se marcha,
busca sus huellas pero son todas nuevas,
y nos muerden los días
las cosquillas que nos tronchan.

iñaki navarlaz rodríguez

Cajón desastre

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Heridas

Hay heridas que no sangran,
son de esas que se pasean en la sombra,
que cogen el corazón y lo tiran al vacío
mientras seguimos dando pasos entre las rocas.

Y la vida continua marcando su tiempo,
ese que no nos tiende ni siquiera su mano,
que nos hace creer que somos más sabios
pero sin darnos cuenta sólo nos hacemos más ancianos.

Hay heridas que se disfrazan de risa,
son de esas que se pasean por la discoteca,
que encogen las miradas
mientras nos perdemos buscando las recetas.

Y la vida va terminando,
y algunas de sus heridas ahora sangran,
eso que nos gustaría que fuera miel
son tan sólo los minutos que se nos atragantan.

iñaki navarlaz rodríguez

Desencuentros

*Imagen https://pixabay.com/users/alexas_fotos-686414/ -editada

En ese café

Hay lágrimas en ese café,
también caricias a un padre que se apaga,
palabras que sobrevuelan los murmullos,
hay mil historias que desconozco.

También suenan las sonrisas rotundas,
un vino con lectura y txapela,
el portátil que trabaja horas de más
en ese café que nos protege de la tormenta.

Hay lágrimas en ese café,
y risas, y caminos por andar,
un chico con capucha que no quiere mirar
que fuera se bailan las rosas de la juventud.

También suena la vida, y la tristeza,
los pensamientos que se cruzan con las miradas,
las manos que tiemblan al beber
en ese café donde todo pasa y nada ocurre.

iñaki navarlaz rodríguez

Recuerdos de lo cotidiano

*Imagen https://pixabay.com/users/free-photos-242387/

Un día cualquiera

Ya no quedan ni cafés por la mañana,
de camino a las faenas ¡humo!
¡qué duras pasan las horas detenidas!
El mediodía se atisba siempre lejano.

Ya no hay consuelo en el filete
porque lo que se avecina aburre,
¡qué dura está la tarde para los dientes!
El viento empieza a llevarse ese sol que abrasa.

Ya no quedan ni almohadas para los sueños,
los pasos tiemblan hasta el descanso,
¡qué dura pasa la noche cuando hay luciérnagas!
El día que huye y nos trae de vuelta.

Ya no quedan ni cafés por la mañana…

iñaki navarlaz rodríguez

Recuerdos de lo cotidiano

*Imagen https://pixabay.com/users/skitterphoto-324082/

En las entrañas

He volado por debajo de mi corazón
buceando entre mis entrañas,
buscando los deseos perdidos y
las lágrimas que una vez mojaron mis pestañas.

He revuelto los barros de las palabras
escondidas detrás de la lengua
ya no dichas,
y ya en viaje a mil leguas.

He hundido mis labios en la ruta
de las verdades no asumidas
cavando en mi vientre un pesar hondo
de recuerdos y esperanzas consumidas.

He fundido el tiempo cosechado
rodando por las cumbres del viento
ya no respirado,
y ya rumiando los latidos lento.

iñaki navarlaz rodríguez

Desencuentros

*Imagen de mburtscher

Liberado

El tiempo traspasa ya el atardecer
de mis besos más falsos,
derrumba las torres que mis lágrimas
han levantado por encima de mi ser
para que no pueda conjurar mi corazón
con los abrazos que no he dado.

O sí.

El tiempo me ha mostrado
la música que no he tocado,
las palabras que no he dicho,
o escuchado.
El tiempo ha soltado las cadenas
de la mentira que arrastran mis horas,
ha liberado mis ojos
y ya puedo miraros.
Y veros.

iñaki navarlaz rodríguez

Desencuentros

*Imagen de Bhakti2

En la vida sin peso

Como un buitre desalado
mis pestañas son peinadas
por el tiempo que me sucede.

Largo,
ancho,
desnudo,
es el camino que mis pies deshacen
cuando el tiempo pasa perenne
entre mis dedos que tejen nudos.

Y al fin.

Como un nogal espanto de mis ramas
el alimento que la tierra me da,
para poder ser ligero en mi vuelo
como las pestañas despeinadas del buitre alado.

iñaki navarlaz rodríguez

Desencuentros

*Imagen de Sponchia

A veces murmuro al amor

A veces murmuro al amor cosillas
para hacer cuando el día apaga sus luces,
y en la íntima arruga de las sábanas
nuestros cuerpos casi desnudos, a pecho descubierto,
empiezan a rozarse con las ganas y el impulso
del que no piensa, del que siente la amalgama
de colores que el horizonte nos ofrece.

A veces, cuando empieza el día a asomarse
a las ventanas de mis horas,
después de haber deshecho las arrugas
de las sábanas y la carne,
agarro mi pecho para que no se escape,
para que se quede a deleitarse despacio,
a saborearte en cada rincón del tiempo.

iñaki navarlaz rodríguez

Cajón desastre

*Imagen de Free-Photos

14-07-2018

El querer se me cae de las manos

como el tiempo le gana a la vida,

como si todo fuera una nube que se evapora,

como cuando el beso recibe

al camino que lo encumbra,

al éxtasis del amor,

al orgasmo de la vida,

al grito que desea más.

iñaki navarlaz rodríguez

Manifiesto

*Fotografía tomada en Pamplona – Iruñea en marzo de 2016 – entrada o salida de la estación de tren – según el destino que elijas