En ese café

Hay lágrimas en ese café,
también caricias a un padre que se apaga,
palabras que sobrevuelan los murmullos,
hay mil historias que desconozco.

También suenan las sonrisas rotundas,
un vino con lectura y txapela,
el portátil que trabaja horas de más
en ese café que nos protege de la tormenta.

Hay lágrimas en ese café,
y risas, y caminos por andar,
un chico con capucha que no quiere mirar
que fuera se bailan las rosas de la juventud.

También suena la vida, y la tristeza,
los pensamientos que se cruzan con las miradas,
las manos que tiemblan al beber
en ese café donde todo pasa y nada ocurre.

iñaki navarlaz rodríguez

Recuerdos de lo cotidiano

*Imagen https://pixabay.com/users/free-photos-242387/

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Un día cualquiera

Ya no quedan ni cafés por la mañana,
de camino a las faenas ¡humo!
¡qué duras pasan las horas detenidas!
El mediodía se atisba siempre lejano.

Ya no hay consuelo en el filete
porque lo que se avecina aburre,
¡qué dura está la tarde para los dientes!
El viento empieza a llevarse ese sol que abrasa.

Ya no quedan ni almohadas para los sueños,
los pasos tiemblan hasta el descanso,
¡qué dura pasa la noche cuando hay luciérnagas!
El día que huye y nos trae de vuelta.

Ya no quedan ni cafés por la mañana…

iñaki navarlaz rodríguez

Recuerdos de lo cotidiano

*Imagen https://pixabay.com/users/skitterphoto-324082/

En las entrañas

He volado por debajo de mi corazón
buceando entre mis entrañas,
buscando los deseos perdidos y
las lágrimas que una vez mojaron mis pestañas.

He revuelto los barros de las palabras
escondidas detrás de la lengua
ya no dichas,
y ya en viaje a mil leguas.

He hundido mis labios en la ruta
de las verdades no asumidas
cavando en mi vientre un pesar hondo
de recuerdos y esperanzas consumidas.

He fundido el tiempo cosechado
rodando por las cumbres del viento
ya no respirado,
y ya rumiando los latidos lento.

iñaki navarlaz rodríguez

Desencuentros

*Imagen de mburtscher

Liberado

El tiempo traspasa ya el atardecer
de mis besos más falsos,
derrumba las torres que mis lágrimas
han levantado por encima de mi ser
para que no pueda conjurar mi corazón
con los abrazos que no he dado.

O sí.

El tiempo me ha mostrado
la música que no he tocado,
las palabras que no he dicho,
o escuchado.
El tiempo ha soltado las cadenas
de la mentira que arrastran mis horas,
ha liberado mis ojos
y ya puedo miraros.
Y veros.

iñaki navarlaz rodríguez

Desencuentros

*Imagen de Bhakti2

En la vida sin peso

Como un buitre desalado
mis pestañas son peinadas
por el tiempo que me sucede.

Largo,
ancho,
desnudo,
es el camino que mis pies deshacen
cuando el tiempo pasa perenne
entre mis dedos que tejen nudos.

Y al fin.

Como un nogal espanto de mis ramas
el alimento que la tierra me da,
para poder ser ligero en mi vuelo
como las pestañas despeinadas del buitre alado.

iñaki navarlaz rodríguez

Desencuentros

*Imagen de Sponchia

A veces murmuro al amor

A veces murmuro al amor cosillas
para hacer cuando el día apaga sus luces,
y en la íntima arruga de las sábanas
nuestros cuerpos casi desnudos, a pecho descubierto,
empiezan a rozarse con las ganas y el impulso
del que no piensa, del que siente la amalgama
de colores que el horizonte nos ofrece.

A veces, cuando empieza el día a asomarse
a las ventanas de mis horas,
después de haber deshecho las arrugas
de las sábanas y la carne,
agarro mi pecho para que no se escape,
para que se quede a deleitarse despacio,
a saborearte en cada rincón del tiempo.

iñaki navarlaz rodríguez

Cajón desastre

*Imagen de Free-Photos

14-07-2018

El querer se me cae de las manos

como el tiempo le gana a la vida,

como si todo fuera una nube que se evapora,

como cuando el beso recibe

al camino que lo encumbra,

al éxtasis del amor,

al orgasmo de la vida,

al grito que desea más.

iñaki navarlaz rodríguez

Manifiesto

*Fotografía tomada en Pamplona – Iruñea en marzo de 2016 – entrada o salida de la estación de tren – según el destino que elijas

De un solo trago

De un solo trago se bebió el vaso de la vida,
tan rápido,
tan incesante,
como el camino que recorre la espiral
hacia el horizonte inexistente.

Sus palabras se volvieron sueños inacabados,
retazos de hambre envueltos en insomnio,
un relato de mentiras alucinantes.

¡Pero su instante dejó marcas en el cielo
como las estrellas permanecen suspendidas en el vacío!

Su vida pasó como una respiración condensada,
como un huracán entre el aire,
y su casa;
como el hastío del universo envuelto en la razón inhumana,
y su muerte;
como un segundo de la inmensidad.

Iñaki Navarlaz Rodríguez

“El pasajero de la incertidumbre”

Imagen de PixelAnarchy

Sin Tiempo

Las huellas que dejamos en el barro
buscan los pies descalzos que huyen
sin descifrar las palabras escuchadas,
perdidos en el tiempo
que no espera.
Pasa veloz,
silencioso.

Tiempo
que recorre
la vida escondida,
la que marcha devastadora
sin días ni segundos sabidos,
rotos en mil venas que desangran
los horizontes perdidos en las mañanas repetidas.

Iñaki Navarlaz Rodríguez

“A la contra”


Imagen de geralt