Arrugas

Le salieron arrugas al corazón,
¡escamas hasta en las uñas!
Ya respira con imbecilidad, en acuerdo
con la sombra que lo marchita.

A veces galopa en modo salvaje,
olvidando el porqué está así, murmurando
los sentimientos para que nadie le escuche,
arrasado por sí mismo, medio muerto.

Y en la tumba que lo entierra todo
no quedan ni las flores para el recuerdo,
sólo silencio,
caminos a ninguna parte.

Le salieron arrugas al corazón,
rotos en las venas que vacía.

iñaki navarlaz rodríguez

El corazón del ogro

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Tierra que se olvida

He desnudado a la tierra para vestirme de tormenta,

la he dejado olvidada durmiendo a sus olas,

me he puesto el sombrero de la luna,

he salido corriendo para cogerla antes de que desaparezca.

iñaki navarlaz rodríguez

Micropoemas de la tierra

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Adiós para siempre

Se han deshecho las palabras en mil infiernos,
se han roto las pinzas de la ropa tendida,
somos olvido en todos los tiempos,
nos hemos despegado como el marcapáginas de nuestra vida.

Ahora buscamos soles en aquellos encuentros,
escarbamos en los siglos para desenterrar segundos,
esos que saben a dulce en las lenguas arrasadas,
demasiado tarde para recordar lo que olvidamos.

Mañana nos besaremos a toda velocidad,
dejaremos pasar las lágrimas por la mirada,
pensaremos que sentimos no sentir lo que pensamos,
el adiós para siempre será nuestra mejor versión de los acontecimientos.

iñaki navarlaz rodríguez

Cajón desastre

Imagen: https://pixabay.com/es/photos/teclado-negro-bot%C3%B3n-el-fin-adi%C3%B3s-2553530/

En huida

La red vive en el insulto,

se engorda con cada golpe de desprecio,

te saca el alma hasta por debajo de las uñas,

y ya sólo nos queda huir, para que nos olviden.

iñaki 4.0

Teknopoesía

Imagen:  https://pixabay.com/es/photos/insulto-juro-enojado-ira-ofensiva-2902607/

El hombre olvidado

Aquel hombre que hoy se esconde
bajo su manta de cartón y olvidos
recuerda los días de chapas y canicas,
los momentos de risas y balones
en los campos que ahora son cemento;
ese cemento que lo amarra y abandona,
y aunque libre de techo sobrevive
siente la cárcel de la soledad infinita
en cada segundo de su miseria,
ésa que lo arrastra del día a la noche
imparable,
en gerundio,
sin futuro y sin pasado.

Hoy aquel hombre ya no está,
se marchó con sus sueños y lágrimas.

No quiso estar.

Dejó pasar al último día
para que no le olvidaran más.

iñaki navarlaz rodríguez

Cajón desastre

*Imagen de Leroy_Skalstad

En el barco de los piratas

Me mordiste en el vientre con los labios
que te habías pintado con el corazón,
con el viento volaban tus palabras, bailabas,
yo miraba, un vaso se vaciaba entre mis manos,
un cigarro, lágrimas que zozobraban en tu mirada.

Seguimos cogiéndonos en oscuros rincones
bordeando la ciudad, pasos,
voces que ya no miraban,
y la luna que en silencio se iba yendo con el sol
a mirar las nubes, no hubo tiempo para decirnos adiós.

Y te volví a soñar subido a los tejados,
y te vi quemando las calles bailando
rumbas con los charcos del invierno;
cerca una botella para flotar hasta tu ventana
cuando desnuda te subías conmigo.

Perdimos el rumbo y los caminos que
bajo la lluvia cada mañana nos llevaban
de tu cama a la mía mientras jugábamos
a inocentes en el barco de los piratas;
donde nos robábamos las ropas y los besos,
y olvidábamos todo lo que no nos pertenecía
para cogernos por las cinturas del alma.

iñaki navarlaz rodríguez

Corazones Idiotas

*Imagen de Free-Photos

El sitio del olvido

“Necesitamos olvidar para poder llegar a los recuerdos,
esos que nos dirán hacia dónde tenemos que ir”

Y pensé en llevarme el olvido a ninguna parte,
a dejarlo quieto, solo,
como perdido entre las horas que se agolpan
en mis pensamientos más extraños, casi ajenos,
pero míos como los pasos que doy, o no,
en permanente lucha con lo que quiero dejar para el recuerdo.

Y es ahí, en ese lugar lleno de dudas,
donde rozo inexplicablemente el sentido de vivir,
en ese olvido perenne de recuerdos encontrados,
donde rompo y me construyo a cada momento,
donde encuentro la respiración, el latido,
para tener siempre camino por el que avanzar.

iñaki navarlaz rodríguez

Cajón desastre

*Fotografía propia – tomada en Pamplona/Iruña el 28/04/2018