Marea y su Azogue se presentan en Pamplona-Iruña

¡Y arrasaron en La Ciudadela!

Once años habían pasado desde el último concierto de Marea en la ciudad de Pamplona, según recordó Kutxi antes de dar paso a una colaboración de renombre, la de Iñaki Uoho Antón. El guitarrista de Extremoduro e Inconscientes se lanzó a la guitarra para acompañar a los de Berriozar en La noche de Viernes Santo, ante un público que había despegado ya.

“Mira cómo se toca rock and roll de puta madre”, dijo Kutxi antes de atacar Mierda y cuchara. Razón no le faltaba y así se lo hizo saber el público, coreando el tema de principio a fin.

Ana Jiménez y Unai Beroiz

Noticias de Navarra

Fuente: https://www.noticiasdenavarra.com/2019/06/02/ocio-y-cultura/y-marea-implosiono-la-ciudadela

Arte vivo y social #noticiasculturales #kulturanabarra

El Pabellón de Mixtos de la Ciudadela acoge hasta el 9 de septiembre la muestra ‘Escenas: acción y representación’: 51 piezas de 44 artistas nacionales e internacionales seleccionadas de la Colección Los Bragales

Como una oportunidad inédita. Así se presenta la llegada de la exposición Escenas: acción y representación al Pabellón de Mixtos de la Ciudadela de Pamplona, que podrá visitarse hasta el 9 de septiembre. Y es que la muestra fotográfica, pictórica, escultórica y videográfica reúne 51 piezas de la Colección Los Bragales, y permite un acercamiento a cuarenta y cuatro artistas, tanto nacionales como internacionales, en cuestión de solo unos pasos.

Detrás de la mencionada colección está el cántabro Jaime Sordo, quien lleva desde los años setenta reuniendo obras artísticas bajo una filosofía de entender el arte como “algo social”, traducido a una colaboración de coleccionismo privado con entidades públicas. De ahí esa “generosidad” que le atribuyó Javier Manzanos, técnico municipal de Patrimonio y Artes Plásticas del Ayuntamiento de Pamplona, que “ha hecho posible presentar en Pamplona esta muestra”.

El trabajo de comisariado de Escenas: acción y representación ha corrido a cargo de Alicia Ventura, quien ya había expuesto anteriormente en el Pabellón de Mixtos, un escenario que tanto ella como Jaime Sordo calificaron como “único” y de “arquitectura sorprendente”.

Según desveló la comisaria, la muestra gira en torno a tres conceptos: “la escena, aquello que captas tal como está;la representación en sí;y la acción, lo performativo”. La exposición llega a Pamplona tras su paso por Málaga meses atrás y ha incorporado nuevas piezas para esta ocasión, hasta sumar un total de 51, de 44 artistas diferentes: 22 nacionales y 22 internacionales.

Una coreografía de arte

Siguiendo una distribución a lo largo y ancho del espacio, tanto en el piso inferior como en el superior, la comisaria Alicia Ventura ha buscado una “coreografía” en la que las obras “dialoguen entre sí”, agrupándolas según su sentido: el concepto de representación en el cine, en la comedia, en la danza, en el teatro, en la arquitectura, la propia acción de representar en sí…

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Reportaje de Ana Jiménez Guerra y fotografía de Oskar Montero para Diario de Noticias de Navarra

La Ciudadela acoge la exposición de doce artistas residentes en Navarra

La muestra puede visitarse en la primera planta del Pabellón de Mixtos desde este viernes y hasta el próximo 13 de mayo

06/04/2018 Europa Press – Diario de Navarra / Fotografía de Eduardo Buxens

La Ciudadela de Pamplona acoge desde este viernes y hasta el próximo 13 de mayo la exposición ‘Artistas residentes en Navarra’. Son doce artistas llegados de otros países. Son doce historias y doce formas de expresión. Son búlgaros, chilenos, chinos, argentinos, japoneses, bolivianos, mexicanos… Son pintores, dibujantes, fotógrafos, escultores… Son personas a las que les une el hecho de vivir en Navarra y el interés por el arte. Y desde hoy, además, les une y reúne este proyecto.

La idea fue de uno de ellos, de Juan Manuel Fernández Cuichán. Natural de Ecuador y residente en Pamplona, no sólo no niega su condición migrante, al revés, es muy consciente de ella y eso le permite trabajar en su arte desde un punto de vista global, mucho más amplio a veces que el de un artista local menos viajado. Cuichán llevaba tiempo dándole vueltas a sus circunstancias y a las de tantas otras muchas personas que conviven en Navarra sin haber nacido en esta tierra y que se dedican o les gusta el arte. Fruto de esta reflexión nació su propuesta de reunir a un conjunto de autores para ofrecer una exposición que permita un mayor conocimiento de su trabajo.

Así se presenta esta exposición, que este viernes ha sido explicada en rueda de prensa por el propio Cuichán, artista y comisario de la exposición, junto con la directora del Área de Cultura y Educación, Maitena Muruzabal. La exposición puede visitarse en la primera planta del Pabellón de Mixtos de la Ciudadela en horario de martes a viernes de 18 a 20.30 horas, sábados de 12 a 14 horas y de 18 a 20.30 horas, y domingos y festivos de 12 a 14 horas, aunque a partir del 30 de abril el horario de tarde se retrasa en media hora.

DOCE MIRADAS

La nómina de ‘Artistas Residentes en Navarra’ está integrada por Lázaro H. Cano, Keiko Hoshino, Cristina del Rosso, Yasen Kazandjiev, Andrea Morton, Esteban Román, Félix Manzaneda, Rumyana Teneva, Svieta Kaschena, César Viteri, Haisul Cychang y el propio Juan Manuel Fernández Cuichán.

Son, todos ellos, artistas residentes, una condición que difumina en parte su origen. De hecho, tal y como describe Pedro Luis Lozano en el catálogo de la exposición, su mirada no se centra por lo tanto en su nacionalidad o su cultura original, de la que en ocasiones sí puede haber rasgos determinantes en su trabajo aunque no necesariamente, sino en su realidad presente que es el hecho de vivir y residir en Navarra: “Y este es un importante matiz porque el fundamento de la muestra no solo es dar a conocer los trabajos de cada artista sino también, con ello, el deseo que tienen estos autores de aportar, de enriquecer nuestra sociedad, su sociedad, con su trabajo y su presencia”.

Narra Lozano que todos ellos no sólo forman parte de nuestra realidad, sino que son personas, además, que por su experiencia vital, sus raíces culturales o sus distintas trayectorias artísticas enriquecen y amplían nuestro entorno social y estético. “En definitiva su presencia es una oportunidad de crecimiento y lo es por su doble condición de extranjeros y de artistas. Desde ambas facetas pueden contribuir con novedades y hallazgos que, tal vez, desde otra posición no somos capaces de apreciar o visualizar”, añade.

LOS DOCE ARTISTAS Y SUS OBRAS

Lázaro H. Cano (La Habana, Cuba): ‘Crazy for you’ (escultura)

Keiko Hoshino (Japón): ‘Dos hermanas en la fiesta’ (acuarela)

Juan Manuel Fernández Cuichán (Ecuador, Quito): ‘Abrazosbesos’ (pintura en acrílico)

Cristina del Rosso (italo-argentina): ‘Mercaderes’ (óleo sobre lienzo)

Yasen Kazandjiev (Bulgaria): ‘Juegos con piedras’ (fotografía digital/analógica mixta)

Andrea Morton (Argentina): ‘El tiempo’ (escultura metal)

Esteban Román (Ciudad Juárez, México): ‘Subiendo la duna’ (fotografía digital)

Félix Manzaneda (La Paz, Bolivia): ‘Phukhu’ (dibujo sobre cartón)

Rumyana Teneva (Bulgaria): ‘Selfie con mar’ (fotografía digital/analógica mixta)

Svieta Kaschena (Ucrania): ‘Foz de Arbayún’ (óleo sobre lienzo)

César Viteri Torres (Quito, Ecuador): ‘Rincón de Sitges’ (pintura en papel sennelier)

Haisul Cychang (Taiwan): ‘Idazkera boteretsua | saila’ (óleo sobre lienzo)


Enlace a noticia -Diario de Navarra

‘Genocidio, paisaje y memoria’ en la Ciudadela a través del objetivo del fotógrafo de prensa Simon Norfolk

40 fotografías de Afganistán, Bagdad, Bosnia, Beirut e Israel para reflexionar sobre la decadencia de grandes imperios
Exposición de la Fundación Gas Natural Fenosa

23/03/2018 Diario de Noticias

Son 40 fotografías, todas posteriores al 11 de septiembre de 2001, que ofrecen una mirada reflexiva sobre la decadencia y el desmoronamiento de los imperios, sobre los lugares en conflicto y los espacios devastados por la guerra. Son los paisajes resultantes de la brutalidad y la barbarie de la actividad bélica: los campos de batalla, las ciudades arrasadas y los desechos esparcidos de la guerra. Son 40 imágenes del fotógrafo de prensa Simon Norfolk, un relato para la reflexión, para la memoria y para la historia.

Desde hoy viernes y hasta el próximo 13 de mayo, este proyecto expositivo puede visitarse en la Ciudadela, en el Pabellón de Mixtos, gracias a la Fundación Gas Natural Fenosa, que trae a Pamplona la exposición ‘Genocidio, Paisaje, memoria’, en colaboración con el Área de Cultura municipal. La muestra ha sido presentada esta mañana por la concejala delegada de Cultura y Educación, Maider Beloki, y el comisario de la exposición, Xosé Garrido.

La exposición incluye una selección de 40 imágenes pertenecientes a cinco series fotográficas, que forman parte de un proyecto más amplio, auténtico ‘work in progress’, llamado ‘Et in Arcadia ego’. Las cinco series están dedicadas a documentar el devastado paisaje por los conflictos de Afganistán, Bagdad, Bosnia, Beirut e Israel/Palestina, y tienen una genealogía y ejecución similar, generando un discurso de gran coherencia, en el que se delata la necesidad del artista de crear una imaginería que ayude a la construcción de una conciencia que reflexione sobre los conceptos de historia y memoria.

El Museo de Arte Contemporáneo de la Fundación Gas Natural Fenosa produce esta muestra que ya se exhibió en A Coruña, Barcelona, Córdoba y Almería. Puede visitarse en el Pabellón de Mixtos de la Ciudadela de martes a viernes de 18 a 20.30 horas, sábados de 12 a 14 horas y de 18 a 20.30 horas, y domingos y festivos de 12 a 14 horas, aunque a partir del 30 de abril el horario de tarde se retrasa en media hora.

Información, dolor y estética

Tal y como explica el comisario de la exposición, Xosé Garrido, “la obra de Norfolk es necesaria para reflexionar y empezar a pensar en unos tiempos de vorágine y discursos mediáticos cada vez más urgentes y estériles”. Las fotografías que se presentan en esta exposición corresponden a varios trabajos que Simon Norfolk ha venido produciendo desde el 11-S. Fruto de aquel acontecimiento y sus consecuencias (hegemonía bélica de EE.UU., las guerras de Afganistán e Irak, etc.) surge una reflexión en torno a los conceptos de imperio, historia y memoria. Según la formulación de Norfolk, todo imperio en su momento de decadencia y desmoronamiento, deja detrás de sí las huellas de su esplendor, ahora convertidas en históricas ruinas. De la atenta mirada a toda esta arqueología se pueden sacar conclusiones válidas para la construcción de la memoria histórica.

Su obra se caracteriza por tener al paisaje como tema principal y desarrollar una meticulosa técnica basada en la obtención de imágenes con la tradicional cámara de placas. Sus imágenes muestran paisajes de espacios desolados o, frecuentemente, arrasados por la acción bélica del hombre. Escenas que encierran la capacidad de integrar elementos sensibles y a la vez desgarradores y que son, en definitiva, escenas llenas de dramatismo y belleza que muestran la destrucción y representan el eco de la muerte. La construcción de la imagen utilizando cánones que la ponen en relación directa con determinada tradición romántica que encuentra la belleza en la representación de cierta miseria, la frecuente ausencia de la figura humana, o la deliberada acción del fotógrafo de construir sus paisajes a partir de escenarios configurados en función de su aparente desorden, son algunos de los rasgos que mejor definen la obra de Simon Norfolk. Garrido explica que la obra de Norfolk documenta fotográficamente los edificios, las calles vacías, los espacios devastados, orografías y restos de la acción bélica, en aquellos lugares donde se ha intervenido militarmente en los últimos ocho años. Son auténticos paisajes después de la batalla que delatan la barbarie y lo absurdo de la guerra. El artista se enfrenta en su obra a un gran problema, a uno de los mayores conflictos éticos que encierra la fotografía que tiene como materia de trabajo los lugares que han sido víctima de la acción militar: el de cómo mostrar la belleza de la crudeza y la destrucción articulando un dialogo respetuoso entre información, dolor y estética.

Fotografía tardía

En este sentido, el comisario de la exposición apunta que Norfolk y su obra forman parte, sin lugar a dudas, de una clase de nuevo documentalismo fotográfico que maneja el concepto, desarrollado por David Campany, de la fotografía tardía. Porque Norfolk no fotografía la huella de un acontecimiento, sino más bien la huella de la huella de un acontecimiento. Se trata de una fotografía del pasado inmediato, una forma de mirar sobre lo acontecido que ayuda a empezar a construir la memoria contemporánea. Es también, continúa Xosé Garrido, una fotografía de mirada pausada, lenta (de hecho es significativo que muchos de los fotógrafos que la practican vuelvan al uso de la “primitiva” cámara de placas), y que en la mayoría de los casos se inspiran, apropiándose de los cánones de representación, en determinadas escuelas o autores de periodos clásicos de la pintura. Simon Norfolk, en sus escritos, enuncia todo un manifiesto acerca de su manera de entender la ruina clásica y su representación plástica a lo largo de la historia. En particular centra su atención en el clasicismo francés del XVII y se detiene en las pinturas de Nicolas Poussin y Claude Lorraine. Paisajes con escenas pastoriles que tiene como marco naturalezas idealizadas, en las que siempre hay ruinas clásicas enmarcando la escena. Considera estas obras como metáforas de la decadencia de las civilizaciones y de la vanidad de los Imperios y se plantea la necesidad de reflexionar sobre lo que significan las nuevas ruinas que la conocida y hegemónica acción militar actual, deja a su intervención en los diferentes lugares del mundo. Las fotografías de Norfolk guardan no pocas similitudes con el trabajo de Gabriele Basilico, Beirut, al respecto del cual su autor declaraba que las imágenes que había tomado en la capital libanesa pretenden “contribuir, mediante el testimonio de la locura humana, a la construcción de la memoria histórica”. Idéntico objetivo se puede rastrear en la obra del fotógrafo inglés, apunta el comisario de la exposición.

Simon Norfolk

Nacido en Lagos (Nigeria) en 1963, Simon Norfolk estudió Filosofía y Sociología en las universidades de Oxford y Bristol. Después de realizar estudios de fotografía documental en Newport, Gales del Sur, trabajó para varias publicaciones hasta 1994. Es aproximadamente a partir de este momento cuando abandona el fotoperiodismo y comienza a centrar su interés en la fotografía de paisaje. Ha publicado varios libros con su obra entre los que destacan ‘For Most Of It Have No Words: Genocide, Landscape, Memory’ (1998), ‘Afganistán: Chronotopia’ (2002) que ganó el European Publishing Award for Photography (y que ha sido publicado en nuestro país) y su más reciente libro ‘Sangre’, que se publicó en 2005. Cuenta con numerosas exposiciones individuales de su obra y ha recibido una gran cantidad de premios y reconocimientos a lo largo de su trayectoria. Su trabajo aparece regularmente en el New York Times Magazine y The Guardian. Actualmente reside entre Brighton y Londres. Su obra se caracteriza por tener al paisaje como tema principal y desarrollar una meticulosa técnica basada en la obtención de imágenes con la tradicional cámara de placas. Sus imágenes muestran paisajes de espacios desolados o, frecuentemente, arrasados por la acción bélica del hombre. La construcción de la imagen utilizando cánones que la ponen en relación directa con determinada tradición romántica que encuentra la belleza en la representación de cierta miseria, la frecuente ausencia de la figura humana, o la deliberada acción del fotógrafo de construir sus paisajes a partir de escenarios configurados en función de su aparente desorden, son algunos de los rasgos que mejor definen la obra de Simon Norfolk.

Museo de Arte Contemporáneo de la Fundación Gas Natural Fenosa

El Museo de Arte Contemporáneo (MAC) de la Fundación Gas Natural Fenosa es un centro multidisciplinar de cultura contemporánea, un espacio dinámico, flexible y abierto, que combina la actividad expositiva con la integración y participación ciudadana, con el fin de estimular la creación artística dentro de todos los ámbitos culturales. A lo largo de los años, el MAC se ha consolidado no sólo como sede expositiva, sino también como un lugar de encuentro para artistas, aficionados y público, ofreciendo un amplio programa de actividades culturales, educativas, sociales y artísticas que incluyen exposiciones temporales, ciclos de conferencias, talleres para escolares y para profesionales. La Fundación Gas Natural Fenosa ha reorientado su actividad hacia temas más sociales y por ello la empresa ha agrupado todas las actividades culturales y las ha integrado en la entidad. Así, el Museo de Arte Contemporáneo pasa a formar parte de la Fundación Gas Natural Fenosa, que ya cuenta con el Museo del Gas, en Sabadell, y el Museo de la Central Hidroeléctrica de Bolarque, en Guadalajara.

Xosé Garrido, comisario de la exposición

La muestra está comisariada por Xosé Garrido, fotógrafo especializado en arquitectura, patrimonio y etnografía, desde 1995 trabaja en un abundante número de proyectos sobre el patrimonio arquitectónico y cultural de Galicia para diversas instituciones. Durante los últimos diez años, ha viajado por todo el mundo realizando reportajes y desarrollando diversos trabajos sobre hábitat, sociedad y patrimonio. Ha comisariado varias exposiciones de fotografía, entre las que destacan ‘Espacios’, producida por el Museo de Arte Contemporáneo Gas Natural Fenosa, y que exhibió obras de Carlos Cánovas, Castro Prieto, Joan Fontcuberta, Tony Catany y Ouka Leele.


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Imagen de la exposición – Simon Norfolk

‘Gelatina Dura’: La transición en 200 obras

La muestra se enmarca dentro del proyecto ‘Hiriartea’
Pamplona será la segunda ciudad tras Barcelona donde se podrá visitar la exposición, que permanecerá abierta hasta el 24 de junio

20/03/2018 Efe – Noticias de Navarra

La Ciudadela ha acogido hoy la inauguración de la exposición ‘Gelatina Dura’, una muestra impulsada por el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (MACBA) que aborda el relato de la transición y de los años 80 a través de más de 200 obras de 59 artistas.

En conferencia de prensa, la edil de Cultura del Ayuntamiento de Pamplona, Maider Beloki, ha recordado que la muestra se enmarca dentro del proyecto ‘Hiriartea’, que pretende crear un espacio de cultura contemporánea en el parque de Ciudadela.

Pamplona será la segunda ciudad tras Barcelona donde se podrá visitar la exposición, que permanecerá abierta hasta el 24 de junio, y en la que se han incluido obras de artistas locales como Joaquín Resano, Pedro Osés y Xabier Morrás.

También se han añadido a la muestra los documentales ‘Montejurra 1976’, de Carlos Estévez, ‘Sanfermines 78’, de Juan Gautier y José Ángel Jiménez, y ‘Frontón. El hombre navarro va a la luna’, de Marcel-lí Antúnez, así como fotografías del Segundo Ensanche y pegatinas.

El director del MACBA, Ferran Barenblit, ha indicado que ‘Gelatina Dura’, que comprende el periodo de tiempo de 1972 a 1992, se ha desarrollado dentro de la red de museos L’Internationale, un conjunto de museos europeos que tratan de revisar los años 80 en sus respectivos países.

Al respecto, ha aseverado que a la transición en España “nadie le niega sus grandes logros” y que uno de los “más destacables” fue que al final del citado periodo, en 1992, fue “hacernos pensar que aquello que obtuvimos, lo que teníamos entonces, era lo que estaba planificado desde su inicio”.

Por tanto, ha dicho que la muestra “como mínimo cuestiona esa idea, la que decía que, a la muerte de Franco, España tenía muy claro que se debía convertir en una democracia, una monarquía parlamentaria, integrada en la Unión Europea”.

No obstante, ha recalcado que en 1975 “había muchos otros planes”, como los que abogaban por un continuismo de la dictadura o los que buscaban un cambio mucho más radical.

El arte y la cultura fue el lugar donde se reflexionó una buena parte de esta situación, ha comentado Barenblit, para añadir que estas disciplinas desarrollaron discursos que planteaban desconfianzas claras a cómo se desarrollaba ese momento de la transición.

De esta forma, la muestra, que se compone de películas, documentales, programas de televisión, revistas o cómics, se distribuye en siete posible relatos.

Los relatos abordan temáticas como el olvido del pasado reciente, la desarticulación de los movimientos obreros a la reconversión industrial o el paso de los grupos autónomos a la institucionalización democrática.

Por su parte, la comisaria de la exposición, Teresa Grandas, ha explicado que se trata de un proyecto que habla de “de la contracultura entendida como un relato que discute la hegemonía cultural, artística, política, social y económica”.

Grandas ha sostenido que la muestra quiere “abrir debates, generar preguntas, no pretende generar otro relato u otra visión de la transición”, sino “entender que hay otras maneras de entender las historias, no hay una única”.

En cualquier caso, ha destacado la idea de “polifonía” en el sentido de los relatos que “quedan por hacer y las preguntas que quedan por formular”.


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Imagen de la exposición

Círculos vitales

Dieciséis artistas plásticos navarros se fusionan en Mixtos con la poesía de Natxo Barberena en ‘El sentir al transitar el año’, una muestra circular en torno a paisajes y estaciones vitales

17/02/2018 Por Paula Etxeberria

La nueva exposición de Mixtos es un nexo de unión entre tiempo, espacio, arte y poesía. Una interesante propuesta que, en estos tiempos acelerados, de demasiada inmediatez y poco detenimiento, nos invita a pasear tranquilos, a degustar de la lectura del arte -poesía y plástica, en este caso- y a conectarnos con nosotras mismas y con esos sentimientos y emociones a los que muchas veces no sabemos poner palabras.

El sentir al transitar el año es el título de este proyecto, una muestra circular que plantea recorridos de ida y vuelta a lo largo de un año, de sus meses y estaciones, de la mano de diecisiete creadores navarros: dieciséis artistas plásticos y un poeta, Natxo Barberena, quien ha ideado este diálogo que es más una fusión honesta, atrevida y creativa entre disciplinas artísticas. El resultado es una exposición rica y diversa que traspasa las fronteras del ámbito expositivo: que es más un encuentro con continuidad, que a día de hoy sigue expandiéndose gracias a otros dieciséis creadores, poetas en este caso, que están reinterpretando con palabras las piezas expuestas, inspiradas a su vez por las palabras que componen los poemas de Natxo Barberena. Reflexiones sobre paisajes personales y vitales, sobre estaciones y estados de ánimo, que hablan al visitante y le invitan a mirar, a pensar, a sentir, a emocionarse, a vivir con más calma.

“Vivimos unos tiempos donde priman la rapidez, la inmediatez, el mensaje corto;casi nadie se detiene en el transitar a mirar, a contemplar, y esta exposición quiere ser en este sentido un canto a la quietud, al sosiego”, para compensar la balanza en “esta vida que llevamos que nos aleja de la naturaleza, de los sentimientos y de las emociones”, explicaba ayer Natxo Barberena en la presentación de la muestra. Y añadía al respecto que “el arte es lo que a veces nos reconcilia con la vida, con la naturaleza y con el ser humano”.

Y de arte está poblada la exposición que ocupa la primera planta del Pabellón de Mixtos de la Ciudadela. De “matices ricos e intensos”, en palabras de Barberena, que nos acercan de una manera muy natural a ese arte contemporáneo en ocasiones tan injustamente incomprendido. Fotografía, pintura, collage, escultura, instalación, entre otros lenguajes, dialogan en El sentir al transitar el año, visitable hasta el 1 de abril y cuyos creadores, de diferentes edades, de distintas generaciones, comparten sus propias vivencias y las entrelazan con las de Natxo Barberena. La prosa poética de este creador semeja un camino físico y espiritual, un itinerario en el que el visitante acompaña al autor recorriendo con él su personal visión de las edades, las del año en sus estaciones, pero también las del ser humano a lo largo de su vida. Este viaje utiliza metáforas-paisaje: naturales, urbanas e interiores, que se apoyan en creaciones físicas de otros autores realizadas específicamente para cada texto. Lo escrito evoca un mes del calendario, además de otro texto por cada estación.

Barberena describe esta muestra -cuyo catálogo incluye textos de Juan Zapater y Blanca Oria- como “circular”, porque remite a “un año continuo”, y en este sentido la comprensión del ciclo, de la repetición continua en la naturaleza, coadyuba a entender los estados de ánimo, el transitar de la propia vida con sus también propias e inevitables estaciones invariables.

Ese ensimismamiento, necesario para la creación de la obra plástica, es el que ha concluido en un conjunto de manifestaciones artísticas que ilustran los textos. Barberena observa y escribe;los artistas plásticos le leen y, a su vez, crean. Y a través de una cadena de filtros, todos ellos visibles, el espectador puede elaborar su propia reflexión, de nuevo, el planteamiento esférico del bucle. En el recorrido, los colores, las expresiones, emociones y vivencias van cambiando según la estación del año en la que nos sumerjamos.

La necesidad de los artistas

Moverse, agitarse, encontrarse

“Todos los artistas estamos necesitados de que se nos mueva, se nos agite; de nada sirven los espacios si no se les llena de actividad, y esta necesidad las instituciones tenéis que empezar a recogerla. Las instituciones nos tenéis que aprovechar y dar voz -dijo dirigiéndose en ese caso al Ayuntamiento de Pamplona-. Está muy bien traer artistas de fuera, pero al final todos somos locales y a la vez internacionales… ”, reivindicó ayer el poeta Natxo Barberena al hilo de su proyecto, que ha puesto en contacto a creadores muy diversos. Félix Ortega, uno de ellos, tildó ayer de “interesante”, y más aún, “fundamental” el hecho de que las disciplinas artísticas se mezclen. “En los lenguajes artísticos no hay límites”, dijo el creador plástico, cuya obra en este caso está inspirada por la estación invernal. Iruña Cormenzana agradeció al poeta Natxo Barberena que haya propiciado este encuentro, esta fusión de artes, de la que ha nacido “un proyecto muy rico”. “Pero queremos más”, lanzó.

“A veces los artistas estamos demasiado encerrados en nuestra propia obra, en nuestro propio universo, y es muy positivo el encuentro y el contacto con otros. En concreto, aquí en Navarra hay un movimiento poético muy interesante y potente que quería integrar en el proyecto”, afirma, para concluir que “el hecho de que nos saquen de nuestras formas habituales de hacer es lo que muchas veces nos mueve a los artistas”. Por eso mismo, Barberena deseó que el proyecto iniciado en El sentir al transitar el año “no acabe aquí, que se potencie y se genere más movimiento entre los artistas. Que la cadena siga”.

La exposición

Título. El sentir al transitar el año.

Lugar. Pabellón de Mixtos de la Ciudadela (1ª planta).

Fechas y horario. Hasta el 1 de abril, de 17.30 a 20.00 horas de martes a viernes;sábados de 12.00 a 14.00 y de 17.30 a 20.00 horas, y domingos de 12.00 a 14.00.

Acciones paralelas. Habrá dos recorridos comentados con el poeta Natxo Barberena y alguno de los artistas, los domingos 18 de febrero y 25 de marzo, a las 12.30 horas. Además, 16 poetas están estos días componiendo obras sobre las creaciones que ilustran los textos de Barberena. El 16 de marzo, un mes después de la apertura de la muestra, la sala acogerá el recital poético del conjunto de los textos.

Los creadores

Artistas en la exposición. Natxo Barberena (poemas) y, por meses y estaciones, los artistas plásticos Joaquín Ahechu (enero), Iñaki Aldatz (febrero), Belén Arévalo (marzo), Jone Arzoz (abril), César Díez Torres (mayo), María Jiménez (junio), Mikel Mendibil (julio), Alfredo Murillo (agosto), Blanca Razquin (septiembre), Marijose Recalde (octubre), Juan Sukilbide (noviembre), Natxo Zenborain (diciembre), Juan Belzunegui (primavera), Iruña Cormenzana (verano), Pablo Juarros (otoño) y Félix Ortega (invierno).

Poetas. Iosu Moracho, Arantxa Murugarren, Isabel Rivas, Isabel Hualde, Elena Castro, Tasús Burguete, Itziar Ancín, Tomás Casado, Gabriela López Bono, Daniel Otegui, Ana Martínez Mongay, Santiago Elso, Teresa Ramos, Silvia Marambio, María Cano, Mikel Sanz Tirapu.


Publicado en Diario de Noticias

Imagen de Javier Bergasa -editada

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