Hasta luegos

a E. y H. En las redadas de mi corazón no hay despedidas porque son hasta luegos, miradas y recuerdos de sonrisas en carcajadas y sudores por las sombras que nos anochecían. ¡Se marchan!, aunque no muy lejos, las flores que nacieron en primavera y nunca jamás se marchitarán, porque son fuertes, porque saben llorar….

Todos los días

Y en el amanecer está el despertador y las arrugas que en tu cara se marcan como los sueños de la noche, la primera mirada nublada y temblorosa que justo ve las sombras de la mañana, y calzar el suelo con unos pies inestables como el temprano despertar del día. En la mañana está el…

Fiesta

Cuando el sol más golpea comienzan los días del olvido, esos que pasan a velocidad de copas y baile en el lugar donde las miradas ya no se lanzan ni las palabras son puñales escondidos bajo la manga, cuando el sol más golpea comienzan las noches sin sueños, esas que pasan porque pasan. En la…

Soy tantas cosas, y tan pocas

A veces soy mucho en pocos segundos, otras, las más, soy poco en meses llenos de días con noches, con horas, con semanas que devoran el tiempo de las cosas, de ser en nada todo, viento enfurecido por debajo del agua. Unos minutos soy carcajada tonta, risa por reír, por ser feliz a estratos, otros…

El último camino

Cómo se bloquean mis piernas y brazos, mis ojos que no miran y mis labios que callan, cómo se revuelve mi cuerpo en la sombra cuando las campanas tocan a muerto, a lágrimas de vivos, cuando el último camino se hace lento. Cómo me escondo entre los abrazos, entre los ojos de miradas perdidas, cómo…

Sinsentido

Aún tengo el día encogiendo al corazón que enjaulado entre la rabia y el estupor deambula entre sueños de sombras alargadas, adueñándose del grito me mi voz diciendo NO. Aún tengo el día apuñalando a la razón que pisoteada en sinsentido, herida se levantó, acompañada en las calles por miles de almas exigiendo justicia e…

La espera

Entre oscuridades y bailes desaforados y vasos que gimen dentro de las bocas que deslenguadas siguen el ritmo de las letras que ya no dicen nada, sólo son puro ruido y descanso de las mentes adormecidas; he parado en un rincón a esperar en fila. Desde allí sólo se dibujan sombras que tambalean en la…

Las tres ciudades

En esas calles de adoquín y charco de fiesta nocturna entre miradas y agarradas, a veces tocaba correr entre las sombras de molotov y las porras del que nos guardaba. A veces la Pamplona jaleada se hacía la ciega, e inmóvil dejaba pasar los inviernos a la espera de las vísperas y sus cantos de…

Entre las sábanas

Se enredan tus dedos en mis sábanas cuando la noche teje sueños después de las mañanas frenéticas que arrastran nuestros pasos encadenados. Y es allí donde nuestras miradas cruzan horizontes que por explorados no dejan de ser sabores para nuestras bocas, como si cada vez hubiera una miel que descubrir. Y todos los días, que…

El hombre de la caja

En las rodillas de aquel niño se guardan los secretos raspados por la madera del suelo, la mirada que al frente y levantada acompañaba a las palabras que gritaban contra aquel hombre que viajaba en la caja, la muerte de la dictadura entraba en todas las casas. Las calles que estaban despiertas se mostraban vacías…