El tren de las vías rojas

La vida ha subido a un tren que no tiene frenos
y donde los paisajes pasan para ser recordados.

Delante de los ojos con los párpados rojos
se han elevado las palabras eróticas,
ese inframundo de raíces hormonales
y anónimas, desconocidas, una vía,
con esperanzas no deseadas,
una sorpresa del corazón.

Y el amor traerá las miradas entrelazadas,
los pensamientos agudos, en gerundio,
la ilusión por un horizonte siempre lejano,
un camino sin frontera, interminable,
cuya bandera sea no tenerla
para enganchar los vagones de la vida
y comenzar el viaje a todas partes
por las vías rojas que no tienen destino…

iñaki navarlaz rodríguez

El pasajero de la incertidumbre

*Imagen https://pixabay.com/users/alexas_fotos-686414/ -editada

Cuatro lágrimas

Es lágrima como océano inmensa,
luz en la noche más larga,
seda cubriendo la piel del ensueño,
un beso que di al espíritu del viento
y terminó por ahogar mis papeles…

Fue lágrima que más lloré.

Es lágrima como aire intermitente,
consciencia de mi locura,
baile de dos cuerpos inseparables,
caricias a escondidas
y una luna cómplice vistiéndonos despacio…

Fue lágrima que inundó mi vuelo.

Es lágrima como cascada salvaje,
suavidad y humo de hiervas,
palabras susurradas en presencia de todos,
teatro en tardes de junio
y un estúpido paseo a un lugar desconocido…

Fue lágrima que me enseñó dulzura.

Es lágrima como lluvia que huye,
sueño entre sábanas azules,
sudor en las tardes de invierno,
historias de música inconfesa
y colores siempre mezclados…

Es lágrima que besa mis momentos…

“Cuatro mujeres son huéspedes de mi amor, recuerdos en mi incesante enamoramiento, ladronas de las palabras que no escribo.”

iñaki navarlaz rodríguez

El pasajero de la incertidumbre

*Imagen de Skitterphoto

Dos besos

Dos besos llenaron la existencia.

El primero fue de la vida;
una acuarela haciendo cuadros desnudos al aire
que con sus trazos de rojo endulzado con miel
dejaron un verano sin espejos para siempre
ante las miradas en fuga y los alientos mezclados,
una maleta que se llenó con recuerdos de amor y espantapájaros.

El otro, el último, fue de la muerte;
una barca de rumbo distraído y sin mar
con mil desiertos de sombras y dunas inalcanzables,
un claroscuro de fe quebrantada, en protesta,
con ese viento sembrando raíces sin árbol,
un espejismo lleno de palabras imposibles, como mudas,
con el último adiós para viajar al lugar dónde no quiero estar.

Dos besos llenaron la existencia,
uno; me lo dí yo,
el otro; no tengo recuerdo.

iñaki navarlaz rodríguez

El pasajero de la incertidumbre

*Imagen de TinaKe

Antisocial

Se arrastra por las calles con su heroína
rematado por las porras de los guardias en la sombra,
huye siempre de barra en barra
buscando un abrigo guardaespaldas,
un tazón de vino como desayuno
basura para hacer la cama,
a ratos se le deshoja la vida
y siente que no vale nada.

Como un cadáver que aún respira
delira con barcos a playas perdidas,
también vomita en las puertas de dios,
pelea con una cuchilla de plastilina,
y saluda al viento que lo zarandea
mientras escupe a la sociedad que lo condena.

iñaki navarlaz rodríguez

El pasajero de la incertidumbre

*Imagen de Free-Photos

Dos hombres

Mi alma se esconde tras las miradas
y vuelve a llorar en la mañana
el sueño que perdió en la noche.

Las campanas del infierno se oyen
cada vez más cerca, más fuertes,
y la duda baila entre el abandono
o terminar con el engaño de la tristeza.

El espíritu obliga a ver lo invisible,
a pensar en una realidad autista en desconexión
del sueño de una irrealidad insuperable,

o simplemente,

reacciona en contra de la vida, y de la muerte,
como si el tiempo se equivocara siempre,
como si el sueño fuera experiencia única,
y termina en un segundo de placer
con el suave tintineo de la respiración.

Mis dos yoes envueltos en un mismo viento
saborean el único deseo que retuerce mi mente,
el último beso que reviva el enamoramiento inexplorado,
y quizá me convierta en pasajero de la incertidumbre.

iñaki navarlaz rodríguez

El pasajero de la incertidumbre

*Imagen de pixel2013

Por el sudor de mi piel

Parece que aquellos suspiros ya no se escuchan,
pero sí.
Tal vez esos extrañados recuerdos sólo sean
imágenes absurdas de estas palabras en mentira.

Pero aún ayer soñé con un dibujo de tu cuerpo,
con esa mirada que nada percibía porque se hacía la muerta.
Y no sé si el atrevimiento que me recorre y aparta,
puede acercarse a besar tus labios a la sombra.

Y esos labios, en su impulso, animal tal vez,
pretenden escribir una página del cuento no escrito.
Cuando lleguen esos momentos, incluso de locura perdida,
sólo me arrastraré por el sudor de mi piel.

iñaki navarlaz rodríguez

“El pasajero de la incertidumbre”

Imagen de Free-Photos (editada)

De un solo trago

De un solo trago se bebió el vaso de la vida,
tan rápido,
tan incesante,
como el camino que recorre la espiral
hacia el horizonte inexistente.

Sus palabras se volvieron sueños inacabados,
retazos de hambre envueltos en insomnio,
un relato de mentiras alucinantes.

¡Pero su instante dejó marcas en el cielo
como las estrellas permanecen suspendidas en el vacío!

Su vida pasó como una respiración condensada,
como un huracán entre el aire,
y su casa;
como el hastío del universo envuelto en la razón inhumana,
y su muerte;
como un segundo de la inmensidad.

Iñaki Navarlaz Rodríguez

“El pasajero de la incertidumbre”

Imagen de PixelAnarchy

La paz tonta

La guerra que terminó ayer,

hoy continúa.

Las bombas de papel esparcen su metralla,

y matan.

El poder descansa su represión,

pero viola.

Mientras la ciudad es asaltada por mariposas
en busca de una flor que conquistar,
un murmullo infinito esquiva las balas
que recorren las camas de los en morirse,
y dios sigue respirando.

El calor agobia a las mentes endebles

que sólo oyen un gatillo.

La paz es una realidad imbécil,

un llanto estúpido, un mea culpa.

Y los soldados guardan la paz,

mientras asesinan.

Porque la ciudad es asaltada por mariposas
la guerra que terminó ayer hoy continúa,
y el mundo se pudre entre mentiras que,
dios no contó.

Iñaki Navarlaz Rodríguez

“El pasajero de la incertidumbre”


Imagen de MrGajowy3 -editada

Tú eres piedra

Tú eres piedra,
estatua en un museo inexistente,
muralla en la ciudad donde nació el sueño,
la cascada que rompe en el río que nos bucea.

Tú eres piedra;
yo, solo un mal soñador que no sabe
esculpir la silueta que transparentan tus ropas…

Y mientras no huya de esta realidad
siempre sufriré con amores imposibles,
y siempre tendré sueños estúpidos…

Iñaki Navarlaz Rodríguez

“El pasajero de la incertidumbre”


Imagen de troubletrace_ux

Edén en mi piel

La noche ha llegado
con una débil lluvia inundando
los sueños del pasado.

Hoy,
han sido arrasados los recuerdos
dibujados en un muro esculpido
con las palabras de mi pequeña vida;
he logrado sentir de forma diferente,
llevándome a un instante encantado;
magia respirando en mí,
una sonrisa inmortalizando mi espíritu.

Un lobo solitario bajando al río,
mirando en sus aguas el rostro que abandona,
ha encontrado otra manada más importante,
más viva,
quizá Edén en mi piel.

La mañana me ha enseñado sus luces,
el extraño mar donde se baña mi gente,
esas tímidas miradas que me besan,
y yo amo.

Iñaki Navarlaz Rodríguez (El pasajero de la incertidumbre)


Imagen de Patrice Audet -editada