Estrella de mar

Ya no fue a dormir con el alba,
se quedó con las nubes y el sol
a pasar las noches que le quedaran;
viajó en el paracaídas de la yerba
y la jarana, hasta que se paró su tiempo.

Abandonó su baile con las estrellas
para meterse en un traje de caballo y
poner su cabeza dentro de un espejo;
pasó por su calle y se puso a olvidar,
tomó la escoba y luego una raya de champán.

“En el cielo por las noches salen de los huecos
millones de estrellas brillando plata sobre negro,
y una vuela de sol a luna con estela roja
y botella en su corazón, guiñando a dios y
al infierno que ella es estrella de mar,
un hombre que nunca encontró su lugar…”

iñaki navarlaz rodríguez

Corazones Idiotas

*Imagen de DasWortgewand

Los caminos de espiral

Se van los pasos persiguiendo
otro aire que envuelva su espiral,
regalos en los tejados de cartón,
por carreteras infinitas viajando sin descanso.

Y mirar los cuadros que se ofrecen a la mirada,
e imaginar caminos hechos con profetas,
y calmar la sed con vino,
y beber del destino las palabras más amargas
o amar a nadie porque no te lo mereces.

Y seguir huyendo por la espiral,
siempre en el límite de volverse loco.

iñaki navarlaz rodríguez

Corazones Idiotas

*Imagen de sciencefreak

En el barco de los piratas

Me mordiste en el vientre con los labios
que te habías pintado con el corazón,
con el viento volaban tus palabras, bailabas,
yo miraba, un vaso se vaciaba entre mis manos,
un cigarro, lágrimas que zozobraban en tu mirada.

Seguimos cogiéndonos en oscuros rincones
bordeando la ciudad, pasos,
voces que ya no miraban,
y la luna que en silencio se iba yendo con el sol
a mirar las nubes, no hubo tiempo para decirnos adiós.

Y te volví a soñar subido a los tejados,
y te vi quemando las calles bailando
rumbas con los charcos del invierno;
cerca una botella para flotar hasta tu ventana
cuando desnuda te subías conmigo.

Perdimos el rumbo y los caminos que
bajo la lluvia cada mañana nos llevaban
de tu cama a la mía mientras jugábamos
a inocentes en el barco de los piratas;
donde nos robábamos las ropas y los besos,
y olvidábamos todo lo que no nos pertenecía
para cogernos por las cinturas del alma.

iñaki navarlaz rodríguez

Corazones Idiotas

*Imagen de Free-Photos

Abre tus piernas

“Cuando el amor a medias te arrastra por todas

las sombras del camino. Hasta que enciendes la luz

y te marchas, pero acabas descubriendo

que siempre hay una sombra que acecha,

una muesca en el corazón idiota”

Creí que al amanecer salían las estrellas,
que tú volabas por el cielo, que yo moría solo,
creí poder dormir y tuve que subir al tejado,
y allí, ponerme a olvidar…

Corrí desde el nunca al vacío para poder besarte,
tomé dos copas y me puse a bailar,
abrí mi pecho con navajas de plata,
pero tú no parabas de matar…

Donde salen los fantasmas a asustar
quisimos echarnos para amar,
donde los idiotas miran
nos salimos para meter.

Creí que las nubes eran de esperma,
yo sólo moría y tú usabas la vida,
creí tener que huir y fui para devorar,
y allí, ponerme a drogar…

Detuve las noches y las aparté del día,
cogí dos pistolas y me puse a disparar,
rocé con mis labios sus pechos abiertos,
pero tú no estabas ya…

Donde nos pusimos me eché a descansar,
si tú no me puedes amar,
donde una vez nos despertó el sol
abre tus piernas que te quiero amar…

Sólo amar.

iñaki navarlaz rodríguez

Corazones Idiotas

*Imagen de TotumRevolutum

Me corté las venas

Deseo morir casi tanto, casi tanto como vivir,
cuando en mi soledad cavo murmullos
encuentro mi fosa en el mundo,
y cuando ya he contado mis miedos al diablo,
éste, acurrucado en un rincón del espacio
ha callado al verme muerto.

He llamado al enterrador por su nombre,
al verdugo que me da muerte,
me he ido de los sitios que eran míos
porque me abrasan los ojos que me tenían despierto.

Deseo morir más que vivir domado,
esperando con la rabia sonriendo,
cargado con las pistolas, masturbado,
deseo vivir porque muero mintiendo.

Ya he enterrado mi cuerpo en el viento
que violento en el desierto del aire,
ha llorado al verme muerto.

Me he marchado por las calles del cielo buscando el averno,
donde los cauces resecos de las nubes me corté las venas,
y esa sangre imparable regó las flores con las que ellos dicen:
“te quiero”.

Deseo morir, pero voy a seguir viviendo.

iñaki navarlaz rodríguez

Corazones Idiotas

*Imagen de PixelAnarchy

Mordiendo

Me han salido garras en los labios y
el corazón se me ha ido para adentro,
al volver la mirada llago el horizonte
de las selvas que frente a mí florecen,
salen las fieras que rehuyo en mis letargos,
trepadoras suben por mis venas para coger
mis anginas y arrojarlas al fuego…
Un momento para hacerle fotos al sol.

Cuando las nubes apartan al cielo de mis ojos
empieza a caer esa lluvia, siento frío,
en las radios suena mi voz por debajo del dial y
ya sólo quedan los charcos después de la tormenta,
mi silencio dormido en el lado de los gritos,
esa boca que se me come el pecho,
el paso…
El paso del tiempo que me muerde.

iñaki navarlaz rodríguez

Corazones Idiotas

*Imagen de Efraimstochter

A lo lejos

He descubierto mi cuerpo al viento
para que lo sople y lo levante por el cielo,
que como una capucha siempre ha envuelto
mis heridas con vendajes invisibles…

He querido volar por encima de los sueños
vaciando mi odio en las calles del lamento,
buscado por nadie en esas horas de desconcierto,
bogando mi silencio en el tiempo,
roto como una flor arrancada, frágil,
muerto en un barco que no flota…

Y he perdido los sabores de mi boca renunciando
por cada instante a un millón de instantes,
rodeado por la basura y la conciencia que
masturba mi latir cambiado de ritmo, abandonado,
solo mirando a lo lejos.

iñaki navarlaz rodríguez

Corazones idiotas

*Imagen de Fotorech

El pecho me dijo

Me fui por las dudas de mi razón,
porque quería responderme,
sorprender a mi corazón besando
el pecho de otro corazón,
conocer, si cuando mis ojos tiemblan la mirada
es que me estoy yendo a morir, o a vivir,
maldición de mi cansada existencia.

Y no encontré palabras ni mensajes,
sólo silencio, muchas noches entre sábanas frías,
días aferrado a botellas que se vaciaban;
hasta que hablé con el pecho y contestó,
me besó en los labios y mojó todo mi cuerpo,
dejó caer sus manos en mi muerte, en mi vida,
y se quedó con ellas.

iñaki navarlaz rodríguez

Corazones idiotas

*Imagen de qimono

Vampiros

Me siento acunado en brazos de una noche igual,
arrastrado por un baile y luego a la calle,
volver a entrar,
buscar,
y volver a salir.

He perdido el control de mi mirada
mientras el humo se mueve entre los pies
de la gente que no habla,
busco,
quizá nada en la vida o en el alma.

El sol ya no quiere aplastar con su mañana
las historias que cubren las estrellas y la luna
en esas noches que tú usabas de mí,
y hoy, son para siempre mías,
mías.

Porque ese querer vampiro que nos flagelaba
durante el tiempo que duró su beso
destruía a cada instante la inocencia
que ya vendimos por unas caricias,
y aquel amor que nos devastaba.

iñaki navarlaz rodríguez

“Corazones idiotas”

*Imagen de Rondell Melling

Recuerdo de ese hombre

Recuerdo de ese hombre las huellas
amontonadas en su camino,
las fotos de su corazón después de amar,
cuántas veces dijo que saltaría,
o el tiempo que dejó dormido en el viento.

Recuerdo sus ojos viviendo y sus labios callados,
las manos sucias de azahar,
pinceles abandonados en un dibujo
cuando voló con las palabras de su ingenio,
o hizo cuentas con las perlas de su corazón.

Recuerdo de ese hombre el olor
escondido en las sombras de su cuerpo,
el humo de las palabras
cuando no pudo decir adiós,
el aliento de sus susurros,
y cuántas veces dio su corazón
para que pudieran vivir,
y él…

Recuerdo de ese hombre.

iñaki navarlaz rodríguez

“Corazones idiotas”

*Imagen de harutmovsisyan