¡Qué se haga la luz!

No consigo expresar mis sentimientos, los guardo en esa hucha que no quiero romper, ¡millonario de ellos!, pero no me sirven de nada. Tengo tan vacía el alma que hasta me duele. Me duele tanto que me vuelvo insoportable incluso para mí mismo. ¡Pobres las personas que me rodean!

Ayer me dejé caer en la tumba, no es la primera vez y no será la última, y no puede ser.  Quiero y puedo, pero no sé no caer.

Un día se hará la luz… Espero que para entonces quede mundo que ver.

iñaki navarlaz rodríguez

Pequeños relatos extraños

Imagen https://pixabay.com/es/photos/oscuro-estado-de-%C3%A1nimo-arquitectura-4639945/