Alegrías confesables

05/10/2017

Me alegro del desencuentro con el poder,
del robo de la tierra al cemento,
del camino que nos abre la libertad.

Me alegro del murmullo de los viejos
contra la máquina de la vida,
del barro que cubre la mueca fascista.

Me alegro de los gritos de los jóvenes
contra el culo pegado a las urnas,
contra la valla que enjaula su futuro.

Me alegro de la rabia incontenida,
de los abrazos en eternidad,
de las maravillas que bailan ante nuestras miradas.

En fin…

Me alegro y mucho de poder llorar,
de poder amar,
de poder cantar,
me alegro de alegrarme,
y poder confesarlo.

Iñaki Navarlaz Rodríguez

Imagen de geralt (Pixabay)