Espiga de Oro para un thriller sobre el sistema corrupto egipcio

  • La 62ª edición de la Seminci concede la Plata a ‘The Rider’, de la directora china Chloé Zhao

El thriller The Nile Hilton Incident, del director sueco de origen egipcio Tarik Saleh, logró ayer la Espiga de Oro de la 62ª edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci), en la que The Rider, de la directora china Chloé Zhao, se llevó la de Plata.

El premio para el mejor actor ha sido parar Brady Jandreau por su trabajo en The Rider; y el de la mejor actriz ha recaído ex aequo en Laetitia Dosch por su papel en Jeune femme, de Léonor Serraille; y Agnieszka Mandat-Grabka, por su trabajo en Pokot, de Agnieszka Holland, según ha decidido el jurado del festival. El de mejor director ha ido a parar también a manos Tarik Saleh, por su thriller policiaco que ahonda en el sistema corrupto egipcio, enmarcado dentro de la denominada Primavera Árabe.

También se ha alzado esta producción sueca, alemana, danesa y marroquí con el premio Miguel Delibes al mejor guión, según dictaminó un jurado internacional integrado por seis expertos cinematográficos y donde el novelista Ray Loriga se encargó de leer el dictamen, recibido con algunos abucheos en la sala. Asimismo, el premio al mejor nuevo director también ha recaído en la directora Cholé Zhao, que ha concursado con la película premiada con la Espiga de Plata, The Rider, una historia basada y protagonizada por no actores que narra la superación de un joven estrella del rodeo que ve truncada su vida debido a un fatal accidente ocurrido mientras montaba.

El jurado también ha decidido condecorar con una mención especial el largometraje Human flow, del activista político chino Ai Weiwei, quien ha presentado en este festival la cruda historia real que rodea a la crisis mundial de los refugiados. Por otro lado, los cortometrajes premiados en esta 62ª edición de la Seminci han sido Negah (La mirada), de Farnoosh Samadi, que se ha alzado con la Espiga de Oro en este formato, y A drowning man (Un hombre se ahoga), de Mahdi Fleifel, Espiga de Plata.

Fuera de la sección oficial, el documental La libertad del diablo, del cineasta mexicano Everardo González, ha obtenido el primer premio en la sección Tiempo de Historia. El premio Arco Iris, una distinción otorgada por primera vez en la pasada edición y que premia la visibilidad en la pantalla del colectivo LGTBI, ha sido para The party, de Sally Potter, que partía como una de las favoritas para alzarse con la Espiga de Oro.

En la sección Doc. España, el Primer Premio ha sido para Verabredung de la bilbaína Maider Oleaga; el premio Fipresci, otorgado por la crítica especializada internacional, ha destinado su galardón a Daha, de Onur Saylak.

Otra de las secciones que más relevancia tiene es la de Punto de Encuentro, donde la Seminci pone el foco en las jóvenes promesas del séptimo arte y que ayer premió el trabajo de la checa Tereza Nvotová Spina, mientras que el cortometraje Matria, de Álvaro Gago, obtuvo el premio de La noche del corto español.

La 62ª Seminci bajó definitivamente su telón ayer por la tarde, con la gala de clausura en la que se proyectó la cinta Sage femme (Dos mujeres), de Martin Provost, que narra el reencuentro de dos mujeres tras 30 años sin verse y que cuenta con el papel destacado de la actriz francesa Catherine Deneuve. – Efe

El dato

  • 93.000 asistentes y “completo” diario

Crecen los espectadores. La 62ª Seminci ha logrado 93.000 espectadores, tres mil más que en la anterior, y ha colgado todos los días el cartel de “completo” en la veintena de filmes de su sección oficial. Es el balance “muy positivo” que hizo ayer el director del certamen, Javier Angulo, quien reconoció, tras la lectura del palmarés, que este año ha sido “especialmente difícil” la labor del jurado, ya que la calidad de las cintas ha sido “excepcional”, con una “gran añada”. Javier Angulo anunció además ayer que el país invitado de la próxima edición de la Seminci será Colombia, que está experimentando un “verdadero auge” de su cine nacional, con un aumento de sus taquillas “impresionante”, destacó.

Publicada en Diario de Noticias

Imagen de EFE – editada

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Caminando

La tierra huye de mis pies
como la lujuria de mis sueños.

Espantadas por el peso de mi cuerpo
ambas aguardan que me despegue.

Pero jamás lo haré.

No quiero.

Necesito la tierra y los pies,
necesito la lujuria y los sueños.

Ya el camino es largo y empedrado
como para recorrerlo sin pies ni sueños,
abandonado por la mirada,
descalzo de amor.

Iñaki Navarlaz Rodríguez

16/10/2017

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Azul

¿Qué es el azul?

El azul es viento al anochecer,
el amigo silencioso que sabe escuchar
cómplice de mis vicios más inteligentes,
el azul es mi vida coloreada…

¿Qué es el azul?

El azul es la sábana de mi cama,
el papel donde escribo mis sueños,
el amigo mudo de mi soledad,
el azul es mi mentira convertida en verdad…

¿Qué es el azul?

El azul es recuerdo olvidado,
el pensamiento de un mundo embobado,
el camino a la magia erótica,
el azul es hermano de mi espíritu…

Y, ¿qué es el azul?

Un color de mi mirada.

Iñaki Navarlaz Rodríguez

Imagen de Alexas_Fotos (Pixabay)

Condenado

¿Lloráis paredes?

Acostumbradas debíais.
Guardad las penas mías
como a los muertos de la vida,
yo me voy de este mundo,
vosotras permanecéis,
yo dejo este vicio,
vosotras os lo bebéis.

Acostumbradas debíais.
Muchos ojos os han mojado
pero jamás os derrumbaron,
estáis encerradas como yo,
no sentís,
¡oh sí!
mojadas estáis de vuestras lágrimas,
¡no lo neguéis!
¡abrid! ¡abrid!
no suplico ni ruego
sólo quiero vivir.

No son vuestras son de mí.

Iñaki Navarlaz Rodríguez

Imagen de Photographer2575 (Pixabay) – editada

Musikando1: “Rosa de la paz” – Amaral

La anciana guerra siempre inexplicable

nos azota hasta el infinito sin dejarnos respirar.

Sin embargo; la paz siempre joven viene y va,

y siempre ajena e inexplorada.

Iñaki Navarlaz Rodríguez

Imagen de MartyNZ

Alfredo Sanzol, Premio Nacional de Literatura Dramática

El escritor y director teatral Alfredo Sanzol ha obtenido hoy el Premio Nacional de Literatura Dramática por su obra “La respiración”, “por la estructura de una trama tan abierta como compacta”, según el fallo del jurado.

Concedido por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y dotado con 20.000 euros, el premio distingue una obra de autor español escrita en cualquiera de las lenguas oficiales del Estado y editada en España durante 2017.

El jurado ha premiado además la obra, según informa el ministerio en una nota, “por unos personajes sólidos que evolucionan dramáticamente y que se mueven en una renovada sentimentalidad”.

Licenciado en Derecho por la Universidad de Navarra y en Dirección de Escena por la Real Escuela Superior de Arte Dramático, Sanzol es además miembro de la Asociación de Directores de Escena de España y de la Sociedad General de Autores.

Creador de la compañía Producciones del Callao, entre los textos que llevan su firma se encuentran “Cous cous y churros” (2001), “Missing” (2002), “Móviles” (2003), “Cada seis días hay un domingo” (2003), “Caleidoscopio” (2004) o “Cómo levantar piedra sin hundirte en las aceras” (2005).

Entre sus últimas obras destacan la comedia romántica “La respiración” (2016) y “La ternura” (2017).

En su trayectoria se cuentan también las adaptaciones de “Esperando a Godot”, “La cabeza del Bautista” o “La importancia de llamarse Ernesto”.

Sanzol ha recibido en tres ocasiones el Premio Max de las Artes Escénicas. En 2011 en la categoría de mejor autor teatral en catalán o valenciano por “Delicades”, y en 2012 y 2013 en la categoría de mejor autor teatral en castellano, respectivamente, por “Días estupendos” y por “En la luna”, por la que también recibió el Premio Ceres al “mejor autor teatral”.

Asimismo, obtuvo 4 nominaciones a los Premios Max de 2009 gracias a “Sí, pero no lo soy”, que escribió y dirigió para el Centro Dramático Nacional, donde ejerció además como ayudante de dirección en “Un enemigo del pueblo” a las órdenes de Gerardo Vera, con el que ha compartido otros proyectos como “La voz humana” en el Teatro de la Zarzuela.

El jurado ha estado presidido por el director general de Industrias Culturales y del Libro, Óscar Sáenz de Santa María, y ha actuado como vicepresidente el subdirector general del Libro, la Lectura y las Letras Españolas, Javier Pascual.

El jurado también ha estado formado por los autores galardonados en 2015 y 2016, Mariano Llorente y Lola Blasco, respectivamente, así como por Miguel Sáenz Sagaseta de Ilúrdoz, Dolores Sánchez, María Arantzazu Fernández, Piedad Bolaños, Julio Escalada, Enrique Turpin, Julia Pérez Rodríguez, Salvatore Bartolotta y Natalia Menéndez, designada por el ministro de Educación, Cultura y Deporte.

Publicada en Diario de Noticias

Imagen de Diario de Noticias – editada

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Putas guerras putas

El llanto de un niño se ha escuchado
al tiempo que caían mil bombas
sobre las luces que iluminaban el empedrado.

Un cuerpo yace mirando al cielo
y junto a él pasan sin verlo
espíritus que gritan deseo.

Una ráfaga de disparos y un rojo encharcado,
una flor que mama sangre,
un silbido que canta borracho,
un vuelo, que fue el último.

Bajo el calor lluvioso se empapan
los hombres que lucharon por nada,
y sus cuerpos hartos de matar
hoy prefieren ya morir.

A través del horizonte se mueven
las cruces de un cementerio improvisado,
y sobre sus tumbas de piedra ceniza
se leen los nombres de un viento anónimo.

Una ráfaga de disparos y un rojo encharcado,
una flor que mama sangre,
un silbido que canta borracho,
un vuelo, que no será el primero.

Iñaki Navarlaz Rodríguez

Imagen de olafpictures (Pixabay) – editada

Sin alma

11/10/2017

Hoy arden las calles
como un bosque incendiado.

A las barricadas
se acercan
banderas,
antorchas de odio,
disparos de porras
aplaudidas por un rey
contra un niño indefenso,
que de pie mira
y nunca cae.

Sonetos de insultos bullen,
nadan entre las palabras que dicen
los desinformadores,
los mentirosos,
los manipuladores,
y caen…

Caen la esperanza y el futuro,
bajo la tierra que una vez
los sostuvo.

Iñaki Navarlaz Rodríguez

Imagen de Engin_Akyurt (Pixabay) – editada

Jacqueline du Pré, desgracia y belleza de una violonchelista irrepetible

  • Un documental de Christopher Nupen conmemora los 30 años del fallecimiento de la legendaria intérprete, víctima de la esclerosis múltiple

Fue una estrella fugaz, pero que perdura y no se apaga. La violonchelista británica Jacqueline du Pré (Oxford, 1945 – Londres, 1987) tuvo una carrera breve y opulenta. Poco más de diez años en los que unió su nombre al Concierto para violonchelo, de Elgar. Con 28 años se le diagnosticó una feroz esclerosis múltiple. Y su reloj musical se detuvo bruscamente en Nueva York, en febrero de 1973. El biológico se paró hace ahora 30 años, tras una década de penoso declive físico. “Pero su vigencia como artista no se ha detenido nunca y no ha parado de crecer desde su muerte”. Lo dice el realizador Christopher Nupen por teléfono desde su casa en Londres. “Fíjese que en una reciente encuesta de la televisión belga, vinculada al concurso de la Reina Elisabeth, Jackie fue elegida entre los tres violonchelistas más grandes de todos los tiempos, por delante de Casals y detrás de Rostropóvich”, subraya.

Nupen habla con familiaridad de Du Pré. En su conversación telefónica con EL PAíS se refiere a ella como “Smiley”, pues mantuvieron una estrecha amistad desde 1962 hasta su fallecimiento. Ella era además la mejor amiga de su esposa y juntos compartieron momentos artísticos muy especiales conservados para la posteridad en varias películas. Quizá el filme más famoso de este documentalista nacido en Sudáfrica hace 82 años sea La trucha. Aquí registró la feliz coincidencia, el 30 de agosto de 1969, de unos jóvenes Itzhak Perlman, Pinchas Zukerman, Daniel Barenboim y Zubin Mehta, junto a Du Pré, tocando el famoso Quinteto con piano, de Schubert, en el Queen Elisabeth Hall londinense. Nupen estrenará el próximo domingo en la BBC Four un nuevo documental de 58 minutos dedicado al treinta aniversario del fallecimiento de su querida amiga que ha titulado Un talento inenarrable.

Pinchas Zuckerman, Jacqueline Du Pré y Daniel Barenboim, en una imagen en 1960.

Pinchas Zuckerman, Jacqueline Du Pré y Daniel Barenboim, en una imagen en 1960. Jack Robinson/Hulton Archive/Getty Images

“Es que la personalidad artística de Jackie no se puede explicar con palabras, sino con una película”, recalca. Pero este nuevo documental sobre Du Pré no utiliza ningún material inédito. “Lo nuevo es ahora el contexto que transmite otro significado; incluso me ha sorprendido que algunas declaraciones ya utilizadas aporten mensajes diferentes en la nueva película”. En ella veremos escenas divertidas y cotidianas, procedentes de ensayos y pausas, interpretaciones fugaces e impactantes, sesiones de grabación con su marido, el pianista y director Daniel Barenboim, pero también testimonios de la figura paternal que fue su profesor, William Pleeth, o del director de orquesta John Barbirolli con quien grabó en 1965 una inolvidable versión del Concierto para violonchelo, de Elgar (Warner Classics).

Incluso utiliza el realizador la durísima entrevista que filmó, en 1980, con la violonchelista convaleciente de su enfermedad. “Mucha gente se enfadó conmigo cuando utilicé esas imágenes en el DVD de 2007 (Allegro Films), pero creo que ahora muestran su impresionante honestidad en circunstancias tan terribles para ella”. Nupen fue de los pocos amigos de Du Pré que, en 1997, no hizo pública ninguna queja contra el controvertido libro, Un genio en la familia. La vida íntima de Jacqueline du Pré (Mondadori), de su hermana Hilary du Pré. Una polémica inflamada todavía más, en 1998, con su adaptación cinematográfica como Hilary y Jackie, y con Emily Watson nominada al Óscar por el papel de la violonchelista. “No me quejé entonces, porque si discutes algo controvertido haces que cobre vida. Pensé que lo mejor era dejarlo y lentamente moriría. Así ha sido. A mí me interesa la dimensión artística de Jackie y no sus intimidades personales”, aclara.

Nupen recuerda la inspiración de Du Pré en su labor como realizador. “Cuando hice los documentales con ella en los sesenta era todavía muy inexperto. Utilizábamos las modernas cámaras silenciosas de 16 mm. que permitían tomas muy creativas y arriesgadas”. Relata la historia de su película El espíritu, de 1970, donde filmó a Jackie junto a Barenboim y Zukerman en el Trío, op. 70 nº 1, de Beethoven. “Fue algo improvisado, tras cancelarse una filmación con Andrés Segovia en Londres. Estaba convencido de que mi película no estaba a la altura, pero Jackie no estaba de acuerdo. Me dijo que captaba la esencia de la interpretación de una forma completamente nueva”. El realizador consigue con la cámara que el espectador forme parte de la interpretación, que se funda en la conversación de miradas, gestos, movimientos y sonidos de los músicos. Años después Barenboim llamó a Jackie desde París para decirle que había mostrado a Jean-Pierre Ponnelle esta película y que le había parecido la traducción más impresionante a la pantalla de una interpretación musical”, añade.

Pero para Nupen la gran joya de sus filmaciones con Jackie es el Concierto de Elgar bajo la dirección de Barenboim en 1967. Una versión donde todo parece prescindible salvo el placer de hacer música y donde Du Pré es la personificación de Mélisande al violonchelo. “Era maravillosa e irradiaba una honestidad artística que la distinguía”, concluye emocionado. Terminamos hablando de proyectos futuros, como una película sobre la relación amorosa de Chopin y Sand, entre París y Mallorca, con el pianista Daniil Trifonov tocando los 24 Preludios, op. 28. Y nos despide haciendo un alarde de castellano: “Suerte, hombre”.

Por Pablo L. Rodríguez

Publicada en El País

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Si los ojos no llorasen

La vida es amar, del viento volar.

La serenidad es el arma del camino y,
todos somos espejo de libertad.

Como las palabras van al aire
los sueños van al vino,
como nuestros sufrimientos son estúpidos
el mundo se nos escapa muriendo…

Y no poder levantarse cada amanecer
amando un misterioso canto de realidad.

Es error acabando con nuestros suspiros,
es pesadilla con el pecho en la tierra
ante unos ojos que se vieron al escucharse
y se enamoraron de su vista.

Para amar la tierra donde miran.

Iñaki Navarlaz Rodríguez

Imagen de cocoparisienne (Pixabay – editada)