Akelarre

Y el fuego sube entre el viento como una gran lengua de dragón acunada por las brujas que nos protegen. Iñaki Navarlaz Rodríguez  

Mentiras

Voy paseando lentamente mientras presiento que la vida es una mentira, y siento como las palabras de ayer dejan un mundo de falsa alegría. Vivo entre la ignorancia gentil, presuntamente sabia, tratando de aprender lo que siempre ha sido enseñado, pensando imaginar un nuevo color, sin saber que ya ha sido dibujado. Algunas veces recorro…

Suicidio

Salgo de mi inquietud para observar la luz apagarse, y  veo en esa oscuridad miedosa al hombre que negó haberme muerto. Iñaki Navarlaz Rodríguez Imagen de mjtrimble (fuente Pixabay)  

La maldición de Byron

Soy un cuerpo maldito, una mirada perversa que mira por debajo de tu piel, y gime de placer cuando contempla el instante que precede a un beso. Atrapado por una mente extraña retuerzo mis pensamientos por un mar de olas inexistentes y corales venenosos, y en esos segundos se golpea mi vista contra el bestiario……

Me duele el corazón

Me duelen las venas y el corazón, las palabras y la sonrisa, me duelen las pupilas y el cerebro. Alguna vez me acuerdo de la luna cuando tumbado entre una maraña de sombras fumaba yerbas de aires que traía el viento, otras, apenas sé pronunciar mi nombre porque no me atrevo, y huyo, renuncio y…

Piel

Al poeta le duele la piel, al mundo el alma. Y el viento vuela como el papel arrugado en busca de un imposible perfume de mujer que le haga olvidar esa tristeza que lo perturba, y quizá dé sentido a su muerte. A una mirada en la sombra vuelve el deseo, dos cuerpos sintiéndose uno,…

Quiéreme un instante

Quiéreme un instante, un segundo de una mirada, un siglo del universo, un instante sólo… Iñaki Navarlaz Rodríguez Imagen de miapowterr (fuente Pixabay)

Bebedor

El borracho pasea solo el camino. En el mundo es un pingajo, en la vida, es un alma desapercibida. Entre las curvas de una botella saborea un beso que le dio el vino, y en esa hora que el día pierde disfruta de su sueño más eterno. Flores mamando licor, agua que dios envenenó… Y…