Danza hoy, olvida mañana

Danza, danza, lucha,

como un valiente gorrión

camina entre las nubes.

La música cabalga entre el humo

del bar que nos guarda

de la rutina más temible,

y nos protege el corazón

de la realidad más terrible.

Danza, danza, despierta,

como la música al caer la tarde

recuerda sus notas tan sabrosas,

que besan tus ojos infinitos,

que olvidan hoy mañana.

Iñaki Navarlaz Rodríguez

21/01/2016

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Imagen de Unsplash

Fiesta / Jaia

Algunas veces el cuerpo necesita fiesta, que los ojos se embarren la mirada, que los oídos retumben los sonidos, que la cabeza baile de alocada a adormecida por lo que absorba su boca; en definitiva, algunas veces necesitamos ser el otro y la otra.

Iñaki Navarlaz Rodríguez

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Muniain de la Solana – Nabarra (Enero 2017)

Fotografía de Iñaki Navarlaz Rodríguez

“El dinero nunca es transparente”, denuncia Petros Márkaris

Cuando la realidad supera a la ficción siempre muere el héroe.

Iñaki Navarlaz Rodríguez

“Partidos y políticos ‘frankenstein’ son el signo de los tiempos”, dice el escritor griego

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El escritor retrata la actualidad en su nueva obra “Offshore” / Foto de S. Carrión

25/04/2017 a las 06:00  Colpisa. Madrid

Tras un tetralogía dedicada a la crisis que mortificó a Grecia, el escritor Petros Márkaris (Estambul, 1937) quiso pasar página. ¿Y si el dinero comenzara a llegar a la economía griega?, se preguntó. En su cabeza comenzó a entonces a fraguarse una nueva novela, ‘Offshore’ (Tusquets), en la que su sabueso Kostas Jaritos sigue el rastro más oscuro del dinero sucio y la corrupción. Una pista que lleva a Panamá y otras paradisíacas cloacas fiscales en una ficción premonitoria que se adelantó al escándalo de los papeles panameños y en la que esboza Márkaris un nuevo tablero político. Un escenario con partidos y líderes ‘frankenstein’ que ocupan el espacio que unas formaciones tradicionales dejan con su derrumbe.

“Esos políticos ‘frankenstein’ son el signo de los tiempos”, dice Márkaris horas después de la victoria parcial de Emmanuel Macron en Francia, símbolo de nuevo paradigma al frente de su amalgama ‘¡En Marcha!’. “La emergencia de estas formaciones y estos lideres tiene mucho que ver con el declive de los partidos antiguos, de esas formaciones históricas que se desmoronan y pierden su poder”. “Macron no es de centro derecha ni de centro izquierda; se sitúa en un espacio intermedio. Es el hombre de la banca. Ni siquiera es político. Como él, nadie tiene hoy problemas en transitar de un extremo ideológico al otro según sus intereses”, apunta Márkaris.

Su nueva novela se inicia con la victoria en las elecciones griegas de una tercera vía, “un partido inventado con políticos que han sido o son ejecutivos y que se construye como un puzle, con piezas de todo el espectro político”. En medio de ese inquietante panorama aparece asesinado en su casa un alto funcionario del Ministerio de Turismo, atado a un silla y con un tiro en la cabeza. Es la punta del iceberg en una trama corrupta de tentáculos internacionales, una madeja de cuyo hilo tira Jaritos, que intuye una ejecución tras lo que aparenta ser un robo.

El motor del mundo “Esta novela demuestra que el dinero no es transparente. Que nunca sabemos de dónde proviene, y que nadie conoce su origen. Y no hablo solo del dinero negro, que es un grandísimo problema y la explicación más fácil para la corrupción”, dice Márkaris. “El dinero es la única fuerza que mueve el mundo, el verdadero gobernante en todas partes. Si la inversión llega a chorros a Grecia a Italia o a España, nadie preguntará por su origen y eso es un gigantesco problema”, lamenta. “Si creas un sistema en el que lo único que importa es el dinero, tampoco nadie te preguntará si es blanco o negro, aunque quizá el color natural del dinero sea el negro”, asevera irónico el escritor.

“Siempre ha habido corrupción, y en España sabéis mucho del asunto, pero las cosas empeoran cuando se crea un sistema y una sociedad que tienen al dinero como el único objetivo”, dice. “Habrá en todo momento gente intentando conseguirlo de la forma más fácil, que es la corrupción”, se queja Márkaris, que pone tras la pista del asesinato y la trama corrupta a su viejo comisario Jaritos, teniente de homicidios en Atenas, coleccionista de diccionarios que trabajó en su día para el régimen de los Coroneles y que se enfrentará a sus superiores yendo por libre.

Una semana después de entregar ‘Offshore’ a su editor estalló el escándalo de los papeles de Panamá. “Tú lo sabías, me dijo. Yo no tenía ni idea, pero si percibí la esencia de este sistema perverso que apostó por la austeridad”, explica Márkaris. Lamenta hoy que aquel enorme revuelo sirviera de poco. “Cuando el escándalo se cobró piezas como el primer ministro de Islandia y forzó la renuncia de un David Cameron que quedó muy tocado, todo se olvidó. Hoy nadie habla ya de los papeles de Panamá“. “La corrupción es tan vieja como el ser humano y la única forma de luchar contra ella es que lo hablemos a diario”, propone.

Pesimista lúcido, coincide Márkaris con el alemán Heiner Müller al apreciar que “el optimismo es fruto de la falta de información”. “Creo que veremos al mundo moverse por el peor camino posible. Y Trump no es lo peor que nos puede pasar; es solo un síntoma, un aspecto más de una coyuntura terrible”, diagnostica. A juicio de Márkaris, Europa está “en una encrucijada histórica”. “Su sistema político se desmorona. El modelo de los últimos 40 años esta en un momento crítico. Solo se habla de reformas, y cuando los alemanes hablan de reformas es que están hablando de dinero, obviando la verdadera necesidad de cambios del sistema político”, denuncia.

“No sé si volveré a escribir de la crisis. Nos guste o no, siempre estamos tratando con la crisis -admite-, pero es la primera vez desde la segunda guerra mundial en Europa que ha visto tanto pesimismo, tanta falta de confianza“. Cree que Grecia ha pasado hoy a un segundo plano, debido a los graves problemas de la UE como el ‘brexit’, la política de Trump o la crisis de los refugiados.

“Cuando todo empezó, hacia finales de 2009, Grecia, Portugal, Irlanda y España aparecían como países intervenidos. Era un asunto de los países del sur de Europa. Ahora Grecia ya no es un tema de interés prioritario. Es un dolor de cabeza en una Europa con cáncer. Le han dicho ‘haz lo que tengas que hacer y déjanos en paz'”, concluye el autor de ‘La muerte de Ulises’ o ‘Liquidación final’. Cree que la Syriza de Tsipras “dejó de ser ilusionante cuando firmó los memorandos y se vio que eran como todos y Varoufakis dejó la escena“, dice la conciencia crítica de la Grecia actual.

Noticia publicada en Diario de Navarra

Desorden

Estas palabras que me prostituyen

son el comienzo de un tobogán

hacia ningún lugar.

Son el sueño de un momento apetecido,

la pesada lluvia inoportuna

vestida con el traje del deseo.

Y sufro por dentro mi sonrisa,

busco una mirada diferente

que me enseñe el color invisible,

que me haga llorar de verdad,

y ser la única luz de la oscuridad,

el beso inquietante y perverso

que manche el aburrimiento de rojo,

y romper con esta cadena

que frena mi libertad, mi alboroto…

Iñaki Navarlaz Rodríguez

1990 – 2017

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Imagen de sdnet01

La paz tonta

La guerra que terminó ayer

hoy continúa,

las bombas de papel esparcen sus esquirlas

y matan,

el poder descansa su castigo

pero viola.

Mientras la ciudad es asaltada por mariposas

buscando una flor que dominar,

un murmullo silencioso esquivando las balas

recorre las camas de los en morirse,

y dios sigue respirando…

El calor agobia las mentes endebles

que sólo oyen un gatillo;

la paz es una realidad imbécil,

una puta barata;

y los soldados asesinan

mientras la guardan.

Porque la ciudad es asaltada por mariposas

la guerra que terminó ayer hoy continúa,

y el mundo se pudre entre mentiras

que dios no contó…

Iñaki Navarlaz Rodríguez

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Imagen de MasterTux

Cine para educar

Muchas veces damos por imposibles a algunas personas, y cuando éstas son menores lo que hacemos es condenarlas de antemano a una vida sin expectativas.

Y son éstas, las expectativas, la clave de una educación para el futuro. A estos menores hay que hacerles ver que son capaces de hacer otras cosas, hay que enseñarles la motivación interna, mostrársela cuál escaparate, para que la vean, la palpen, y por fin la compren y la usen en sus vidas.

Iñaki Navarlaz Rodríguez

La redención a través del cine

Los menores internados en un centro de Salamanca ruedan y protagonizan un filme sobre sus duras y dramáticas vivencias

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Mario sonríe y dice: “¡Acción!”. Lo que narra a continuación, en el fondo, bien podría proceder de una película. Aunque sus ojos negros ni se inmutan mientras relata conflictos familiares, amenazas con armas blancas a sus padres y un robo de dinero a su madre que colmó el vaso. Le explicaron que ya bastaba. Y que solo quedaban dos opciones. La primera era “la cárcel”, recuerda. Mejor la segunda: la Escuela Santiago Uno de Salamanca, “un centro de convivencia en grupo educativo”, según su coordinadora, Puerto Rojas. Aquí, en pleno corazón de la ciudad, se junta un centenar de menores, ingresados por distintas razones, para remontar una carrera en la que van últimos. Desde hace un año, cuentan además con la escuela Unocine. Así que han rodado y protagonizado un filme. Ahora, por fin, están listos para enseñarlo.

Para Mario, en realidad, es la segunda experiencia cinematográfica. Ya apareció en el corto de un amigo. “Cuesta soltarse ante los demás, pero una película te permite hacer o decir cosas que habitualmente no podrías”, sostiene. Y lo cierto es que el filme, titulado provisionalmente Te fuiste al alba, abre un portal hacia vidas, inquietudes y esperanzas de estos jóvenes, en sus propias caras y voces. La dirección y el montaje corresponden al cineasta y director del taller Pedro Sara; lo demás corre a cargo de los chicos: sonido, guion o interpretaciones. “Cine del oprimido”, lo llaman. Porque hay tres razones para ingresar en el centro: protección (una familia ausente o no apta), medidas judiciales (tras algún delito cometido) o que los propios padres se rindan y fíen, previo pago, el rescate de su heredero a Santiago Uno. Un adelanto de lo que han filmado se verá este miércoles en Madrid, en un acto en el Círculo de Bellas Artes.

Problemas reales

“Queremos visibilizarlos, ya que siempre hay alguien que habla en nombre de ellos”, asevera Sara. Empezaron a rodar desde el mismísimo primer día de clase, en febrero de 2016. Y la idea casi no ha cambiado. Cada jueves se encienden las cámaras y los participantes —a veces una treintena, otras incluso uno solo— se lanzan al llamado “psicodrama”. “Trabajamos con sus problemas reales pero los convertimos en arte, que les sirvan como método de expresión”, aclara Violeta Pagán, psicóloga y profesora de Unocine. Nunca preestablecen diálogos, sino que se introduce un tema: el amor, la muerte, una compañera que se ha fugado del centro, una pelea o la rabia reprimida. A partir de ahí se comparten memorias y posturas. “Con toda esa información construimos un guion”, apunta Sara. Cuando se encienden las cámaras, ficción y realidad ya son casi indistinguibles.

Ocurre así que una chica le canta a su móvil tras responder a la llamada de “papá cárcel”, que el baile de Nerea muestre en sus brazos demasiados intentos de despedirse del mundo, o que Belén de rienda suelta a su furia en una performance tan creíble que parece auténtica. “Han vivido situaciones inimaginables, van sobrados de potencia dramática”, defiende Pagán. Tanto que en ocasiones las cosas se escapan de control. Ha habido clases con mesas reventadas, gritos, celos y frases como “tu embarazo me importa una mierda”. Aunque este último conflicto fue solventado al siguiente día, precisamente ante la cámara.

“Es normal que haya roces. Estamos juntos 24 horas al día durante todo el año. Pero esta es una familia”, asegura Bea. Mientras, la suya original se ha ido desestructurando. Su padre murió cuando era pequeña, y el nuevo novio de su madre machacaba a Bea y su hermano. “Una vez me dio una paliza brutal, con un cinturón. Me rompió el hombro”, cuenta. Lograron marcharse, pero su madre no levantaba cabeza. “Una vez volví a casa y me la encontré medio muerta, había intentado suicidarse”, continúa la joven, tras una pausa al borde de las lágrimas. Así que ella misma denunció la situación y acabó en Santiago Uno, junto con su hermano. Ahora su madre vive en Galicia, con su abuelo, y hablan por teléfono todas las noches. Algún día, cuenta Bea, irá a verla.

Amenazas y palizas

Belén también querría retomar el contacto. Originaria de Etiopía, lleva siete años sin ver a su familia adoptiva; en concreto, desde que su madre empezó a pegarle y amenazó con mandarla a un centro de internamiento. El padre, mientras, callaba. “Como un cobarde”, ataca ella. Cuando nació el hermano de Belén, ya no hubo sitio para ella. La chica cree que ese bebé, al que vio únicamente cuando tenía dos días, ni sabe que tiene una hermana. Le encantaría poder contárselo, así como le gustaría volver a ver a su padre. De momento, sin embargo, los técnicos de la junta de Castilla y León que han de decidir sobre su futuro consideran que el reencuentro no es recomendable.

Centros e internos

Entre tanto, Belén es una de las estrellas de Te fuiste al alba.Y aspira a que la actuación sea su futuro. Lo mismo que Mario. Y tal vez hayan encontrado su trampolín. “No queríamos una película de batalla, sino un producto como otros de la industria, con su calidad, que juegue en esas ligas y vaya a salas, festivales y televisiones”, asevera Sara. Mientras terminan de reunir los fondos —el presupuesto es de 200.000 euros—, la película ya cuenta con distribuidora nacional e internacional. Así que Mario se concede soñar: “Querría hacer un filme sobre mi vida, sobre cómo se pueden superar los problemas y llegar a lo más alto. A lo mejor nos vemos en 10 años y me entrevista usted como actor famoso”. Apuntado queda, Mario.

Noticia publicada en El País

“Emeek emana”, la guerra también tiene cara de mujer

La guerra tiene cara de mujer

Los rostros de la guerra

El chileno Mauro Saravia junto a Intxorta 1937 muestra en Donostia ‘Emeek emana’ una selección de retratos de mujeres con la que visibiliza el rol activo de aquellas durante el golpe de Estado del 36, la guerra y el franquismo.

Un reportaje de Uxue Razkin – Lunes, 17 de Abril de 2017 – Actualizado a las 06:07h

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Arantzazu Amezaga

La guerra también tiene rostro de mujer. Ya lo proclamó la ganadora del Premio Nobel de Literatura de 2015, Svetlana Alexiévich, cuando publicó su libro sobre las mujeres rusas, ucranianas, bielorrusas y bálticas que combatieron durante la II Guerra Mundial. La periodista no recopiló testimonios basados en mujeres que se quedaron en casa, a la espera de que se efectuara por fin ese reencuentro tan ansiado con los hombres que un día partieron a la guerra, ataviados con un uniforme arrugado y sobrados de motivos para volver. Eran historias de mujeres que lucharon de manera activa en el Ejército Rojo.

Alexiévich se convirtió, de esa manera, en la voz de las sin voz -“Usted le dijo al mundo que nosotras sí existimos”-, puso el foco en la historia que nunca había sido contada, como lo ha hecho también el fotógrafo chileno Mauro Saravia, que junto a la Asociación Intxorta 1937 y con la colaboración de la Diputación Foral de Gipuzkoa, ha puesto en marcha en el Palacio de Aiete (Donostia) la muestra Emeek emana, compuesta por fotografías y narraciones que tratan de recuperar las visiones de las mujeres de Euskal Herria en el contexto histórico del golpe de Estado de 1936, la guerra y el franquismo.

“La historia ha sido muy injusta con las mujeres y quería indagar más en ello. El trabajo de los milicianos llamó la atención, pero la historia sobre ellas no está reflejada en ningún sitio”, argumenta Saravia.

Según relata, había iniciado su investigación y el trabajo fotográfico sobre los últimos gudaris que quedaban vivos. Paralelamente, la Asociación también estaba preparando un homenaje sobre ellos. “Un historiador en común nos contactó y nos traspasamos información. Al final me propusieron hacer la exposición”, aclara. Al principio, la investigación fue un poco “a la deriva” porque se dieron cuenta de que las que hablaban en las entrevistas “eran las esposas, eran la fuerza trabajadora en Euskal Herria”. Cambiaron el foco.

La exposición, uno de los eventos principales del XV Giza Eskubideen Zinemaldia, cuenta con 53 mujeres retratadas -un proceso que ha durado casi dos años-, además de 11 “ausencias”. Sobre este apartado habla Saravia: “Son fotografías que tienen una impronta autoral, mujeres fallecidas pero que fueron muy importantes en el desarrollo de Euskadi”. Según comenta, en esta serie, el público puede encontrarse con una mujer que ayudó a conseguir el voto femenino o también con una miliciana que luchó en Irún. En palabras del fotógrafo, son mujeres que han dejado “un legado”, y eso es lo que ha querido abordar en este trabajo.

las historias Detrás del rostro de una mujer, hay una voz silenciada, una historia que merece ser contada. Los caminos recorridos, las travesías del horror se manifiestan en la orografía que describe el mapa de sus caras. Isabel Birichinaga vivía en Bergara cuando se produjo el golpe militar. Tenía 24 años -casada y con un hijo- cuando se alistó como miliciana. Ella se encargaba de preparar la comida para quienes luchaban en las trincheras en el frente de Elgeta. De camino a Elorrio resultó gravemente herida en un bombardeo y murió a los dos días.

Nieves Acha -que es el rostro de esta exposición- fue testigo de los bombardeos de Durango y Gernika. Pudo exiliarse a Francia en el barco Habana, y después consiguió pisar tierra rusa. En 1941, tras la invasión nazi, comenzó una larga travesía: Stalingrado, Moscú, Odessa, Sarátov, Tbilise… “Su hermano se murió y ella siguió sola. Trabajó por una miseria, siendo todavía una niña, en una fábrica textil. Falleció el 6 de noviembre de 2016, poco después de la entrevista, por eso decidimos hacerle un homenaje y dejarla como rostro de la muestra”, añade Saravia.

Lorea Albizu tenía 5 años cuando salió de Zumaia junto a su madre y sus dos hermanos pequeños. Las autoridades franquistas expulsaron a cientos de mujeres guipuzcoanas, entre ellas a su madre. Tras ser testigo de los bombardeos de Bilbao y Gernika, embarcó en Ribadesella para huir a Francia. Además de estas, también están presentes las narraciones de las primeras maestras que enseñaron euskera en la clandestinidad o la primera bertsolari. Todas ellas tienen una historia distinta, pero lo que las une es la superación y esa es, en palabras de Saravia, la connotación específica de esta muestra. “Yo no quise darles la visión de víctimas. Quería que fueran reflejo de ese sentimiento de sobreponerse ante la dificultad”, especifica.

Saravia indica que a la hora de entrevistar a las mujeres no tuvieron ninguna dificultad para que ellas hablaran de todo lo que vivieron: “Hasta en Navarra, que es un poco complicado porque la gente no habla mucho, encontramos mujeres que lo hicieron. Ellas decían: ‘No hemos comentado nunca esto, ni siquiera a nuestros hijos”, explica el fotógrafo al mismo tiempo que expresa la importancia de estos testimonios “para que la gente conozca esta parte oculta y también para que ellas se desahoguen”.

En referencia a la técnica, Saravia cree que la fotografía es un medio muy apropiado para abordar la memoria histórica: “Es fundamental porque preserva; al ver una imagen te hace mantener un recuerdo”, afirma.

exposición itinerante Emeek emana llevará las vivencias de distintas mujeres de Euskal Herria a otras localidades guipuzcoanas. “Va a recorrer once localidades durante todo este año y parte del 2018”, aclara. Además, confiesa que “ha tenido conversaciones” para llevar la muestra a otros rincones: “Distintas comunidades autónomas nos han contactado”. Ahora la exposición se encuentra en el Palacio de Aiete hasta el 7 de mayo. “Allí se alojaba Franco, era su estancia principal; es importante que este trabajo esté ahí”, explica.

Emeek emana tiene una página web –emeekemana.eus– donde puede consultarse toda la información sobre las protagonistas.

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¿Qué es? ‘Emeek emana’ cuenta con 53 retratos de mujeres y 11 de aquellas que ya han fallecido -dentro de la serie ‘Ausencias’-. Además de los retratos fotográficos, también hay una pequeña biografía de cada una. Las entrevistas hechas por Mauro Saravia también podrán verse en la muestra.

¿Dónde? La exposición estará en el Palacio de Aiete (Donostia) hasta el 7 de mayo y luego recorrerá 11 localidades guipuzcoanas hasta 2018.

Web. ‘Emeek emana’ cuenta con una web, en la que aparecen las biografías de las mujeres: emeekemana.eus.

Noticia publicada en Diario de Noticias

Leila Slimani retrata la angustia burguesa en ‘Canción dulce’, último premio Goncourt

La editorial Cabaret Voltaire acaba de publicar el libro en España

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Leila Slimani (cedida)

17/04/2017 a las 06:00 Etiquetas Literatura

Sobre el mayor miedo que tiene cualquier adulto, la muerte de sus hijos, pivota ‘Canción dulce’, la novela ganadora en 2016 del premio Goncourt, el más prestigioso de las letras francesas. Pero la obra se extiende sobre muchos otros asuntos hasta convertirse en un angustioso relato sobre la vida moderna: la maternidad, la ambición profesional, las difíciles relaciones de pareja y con los padres, la vida en la gran ciudad y finalmente, el hecho de dejar en manos de desconocidos durante muchas horas al día a los seres más queridos.

La editorial Cabaret Voltaire acaba de publicar en España el libro de Leila Slimani, que ya antes del premio se había convertido en la revelación del año en Francia. Hija de un banquero marroquí y de una médico francoargelina, y casada con un banquero protestante, Slimani (Rabat, 1981) estudió ciencias políticas y periodismo antes de dedicarse a la escritura. Trabajó como periodista en L’Express y Jeune Afrique y se estrenó exitosamente en la literatura con la que era hasta ahora su única obra, ‘En el jardín del ogro’ (2014), donde, inspirándose en Dominique Strauss-Kahn, aborda el tema de la adicción sexual, pero desde el punto de vista femenino.

‘Canción dulce’ bebe de una historia real: el asesinato de dos niños a manos de su cuidadora. Utilizando el recurso literario de desvelar en las primeras líneas el terrible suceso, la novela se sostiene en un ‘flashback’ agónico en el que el lector se ve envuelto en la relación de interdependencia entre la niñera y el matrimonio casi perfecto que forman Myriam y Paul, dos burgueses del barrio X de París que nunca podían sospechar lo que les iba a ocurrir.

Conforme pasan las páginas, la trama se centra en Louise, una figura imprescindible y paulatinamente incómoda para la familia, un personaje que pasa de ser Mary Poppins a convertirse en asesina. “Las niñeras son personajes muy novelescos y significativos para la sociedad. Desde que era pequeña fui sensible al lugar extraño que esas mujeres ocupaban en mi casa en Marruecos. Las queríamos como madres y, a la vez, eran extrañas que están sometidas a relaciones jerárquicas. Me conmovía el lugar difícil que ocupaban y las humillaciones que podrían sufrir, y me apeteció rendirles un homenaje”, afirmó Slimani tras recibir el premio Goncourt. “Trato de relatar el destino de una invisible, de una mujer en la sombra, de una de esas nodrizas sin las que nuestra sociedad no aguantaría porque permiten también el trabajo de las mujeres”, agregó.

Noticia publicada en Diario de Navarra

El Premio Príncipe de Viana 2017 se dará a conocer el próximo 28 de abril

   

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Las candidaturas presentadas a esta XIX edición son Nafarroako Bertsozale Elkartea-Asociación de Amigos del Bertsolarismo, la Coral de Cámara de Pamplona, Marysa Navarro, José Lainez y Concha Martínez, Enrike Zelaia, Justo Lacunza, Pello Salaburu y Berri Txarrak.

Pamplona/Iruña, 7 de abril de 2017

El Consejo Navarro de Cultura se reunirá el viernes, 28 de abril para deliberar, fallar y proponer el Premio Príncipe de Viana de la Cultura 2017. El encuentro se iniciará a las 10 horas, en el Palacio de Navarra, presidido por la consejera de Cultura, Deporte y Juventud, Ana Herrera.

Las cuatro candidaturas presentadas por vocales del Consejo serán defendidas por sus proponentes. Asimismo, las cuatro asociaciones que han presentado candidaturas están invitadas a defenderlas. Posteriormente el jurado, integrado por los miembros del Consejo, analizará y valorará las candidaturas presentadas y su especial vinculación con Navarra. El premio será concedido por el Gobierno de Navarra a la vista de la propuesta realizada por el Jurado.

En esta edición han sido propuestas por miembros del Consejo Navarro de Cultura las candidaturas de Nafarroako Bertsozale Elkartea- Asociación de Amigos del Bertsolarismo, la Coral de Cámara de Pamplona, la historiadora Marysa Navarro, y la pareja de coreógrafos y bailarines José Lainez y Concha Martínez.

Por otra parte, la Asociación Musical Haize Berriak ha presentado la candidatura del folklorista, investigador e historiador Enrike Zelaia; la Asociación Cultural Iruñeko Gaiteroak-Gaiteros de Pamplona la del investigador arabista, africanista e islamólogo Justo Lacunza; la Asociación de Amigos de la UNESCO ha propuesto al filólogo Pello Salaburu, y la Asociación Akelarre Kultur Elkartea al grupo de rock Berri Txarrak.

La entrega del galardón tendrá lugar el 27 de mayo en el Palacio Real de Olite. Tras su concesión, la Dirección General de Cultura trabajará con la persona o entidad premiada en un proyecto de difusión de su obra.

El Premio Príncipe de Viana de la Cultura está convocado por el Gobierno de Navarra con el objetivo de “destacar y reconocer la trayectoria de personas o entidades relevantes en el mundo de la cultura, comprendiendo tanto la acción creativa en los ámbitos de las artes plásticas, la música, la literatura, etc., como el trabajo en los campos de la ciencia, la técnica y la investigación”, tal y como recogen las bases del galardón. El plazo para la recepción de candidaturas concluyó el pasado 31 de marzo.

El Premio Príncipe de Viana fue instaurado en 1990 para conmemorar el 50º aniversario del nacimiento de la Institución Príncipe de Viana, el organismo que la Diputación Foral de Navarra creó en 1940 con el fin de fomentar la cultura, en especial la conservación del patrimonio, el cultivo de las “bellas artes” y la preservación del legado del pueblo de Navarra.

Noticia publicada en pamplonaactual

Mar de armas

Color púrpura de sangre viciosa

que has espantado el licor enfermo

de un hombre que se moría solo,

luz áspera de olor ingrato

que has visto el rojo sangre

derramarse por un bosque perdido.


Haz acercarse la orilla del mar,

nada hacia un lugar extraño y

flota entre la fuerza del agua sal…


Flor muerta de invierno sediento

que has derrumbado el trono paja

de un rey verdugo endiosado,

espejo invisible de musgo marrón

que has llevado el precipicio humano

de la mano de un payaso enmascarado.


Haz acercarse la orilla del mar,

vuela como la gaviota en su isla y

clava en el cielo un alma envidiada…


Sal endulzada de terror mágico

que hiciste el amor al revés

de una naturaleza por inventarse,

piedra esponja de sabor hiriente

que fuiste luz cegadora

al encuentro de tu asesina existencia.


Haz acercarse la orilla del mar,

corre hacia un mundo desequilibrado y

abre los ojos del hielo despojado…


Olor embobado de vino azulejo

que sufriste el tiempo pasearte

el cuerpo de barro que te rodeaba,

sol lunático de paso torcido

que supiste desaparecer acompañado

por el saco roto de un soldado viejo.


Haz acercarse la orilla del mar,

arroja tu estupidez hipócrita y

abandona ese perfume odiado…


Y el mar no cesa…

De regalarnos las armas del odio,

de enseñarnos nuestra vergüenza.

Y el mar no cesa…

De sufrir la resaca de nuestra enfermedad,

de luchar por ahogarnos muertos.


Y el mar no cesa…

Está solo ante un dios aterrado.

Y el mar de armas…

No puede retirarse con agua.

Iñaki Navarlaz Rodríguez

1992 – 2017

Imágen destacada por Makunin (fuente Pixabay)